¿Qué es la Estrategia Internacional?

LA ESTRATEGIA INTERNACIONAL PARA LA REDUCCIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES


La Estrategia Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres refleja un cambio muy importante para pasar del énfasis tradicional en la respuesta frente a los desastres a la reducción de éstos, para lo cual busca promover una “cultura de prevención".


La UNISDR es la Secretaría de la Estrategia Internacional, bajo un mandato de la Asamblea General de las Naciones Unidas para velar por su aplicación.

 

La UNISDR forma parte de la Secretaría de las Naciones Unidas

En diciembre de 1999, la Asamblea General de la ONU adoptó la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres y estableció la UNISDR, que es la secretaría encargada de velar por su aplicación. En 2001, se amplió el mandato de la UNISDR para que sirviera como centro de coordinación dentro el sistema de las Naciones Unidas asegurar las sinergias entre las actividades de la ONU y las organizaciones regionales para la reducción de desastres y las actividades en los ámbitos socioeconómico y humanitario (Resolución 56/195 de la Asamblea General de las Naciones Unidas).

 

 

La Estrategia Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres se basa en la experiencia adquirida durante el Decenio Internacional para la Reducción de Desastres Naturales (1990-1999), que lanzó la Asamblea General en 1989.  La Estrategia Internacional incorpora los principios planteados en una serie de documentos que se adoptaron durante el Decenio Internacional, en especial, la Estrategia de Yokohama para un Mundo más Seguro: Directrices para la Prevención de Desastres Naturales, la Preparación para Casos de Desastres y la Mitigación de sus Efectos, junto con su Plan de Acción, al igual que el texto siguiente titulado “Un Mundo más seguro en el Siglo XXI:  Reducción del riesgo de desastres”.

Estos documentos fueron respaldados durante el Foro del Programa sobre el Decenio Internacional, celebrado en Ginebra del 5 al 9 de julio de 1999, el cual también adoptó el Mandato de Ginebra sobre la Reducción de Desastres.

 

 

Un Mundo más seguro en el Siglo XXI:
Reducción del riesgo de desastres

Introducción

Si bien las amenazas son inevitables y la total eliminación de los riesgos es imposible, la conducta humana sí puede ser modificada y existen muchas técnicas y prácticas tradicionales, así como gran experiencia pública que permiten reducir la gravedad de los desastres económicos y sociales. Como dijera el Secretario General:

“Ante todo debemos efectuar un viraje hacia una cultura en que impere la previsión. Prevenir no solo es más humano que remediar, sino también mucho más económico… Ante todo, no debemos olvidar que la prevención de desastres es un imperativo moral, no menos importante que la reducción de los riesgos del conflicto armado”.


Visión

Que todas las comunidades tengan la capacidad de hacer frente a los efectos de las amenazas naturales, tecnológicas y ambientales, para reducir el riesgo en los aspectos vulnerables del tejido social y económico de las sociedades modernas, a fin de pasar de la protección contra las amenazas a la gestión del riesgo.


Fines


  • Sensibilizar a la población sobre los riesgos que representan las amenazas naturales, tecnológicas y ambientales para las sociedades modernas.

  • Obtener el firme compromiso de las autoridades públicas de reducir los riesgos que afectan el sustento y la infraestructura social y económica de la población y los recursos ambientales.

  • Lograr la participación del público en todos los ámbitos de ejecución para crear comunidades capaces de resistir a los desastres mediante cooperación horizontal y redes ampliadas para la reducción del riesgo en todos los niveles.

  • Reducir las pérdidas económicas y sociales causadas por los desastres, calculadas sobre la base de un porcentaje acordado internacionalmente del Producto Interno Bruto (PIB) de los países.


Objetivos

  • Estimular la investigación y su aplicación, transferir conocimiento, transmitir experiencias, crear capacidades y asignar los recursos necesarios que permitan reducir o prevenir los efectos graves y reiterados de las amenazas para las poblaciones más vulnerables.

  • Aumentar las oportunidades para que las organizaciones y las relaciones multidisciplinarias fomenten un mayor número de contribuciones científicas y técnicas al proceso público de toma de decisiones en materia de prevención de amenazas, riesgos y desastres.

  • Lograr una interacción más dinámica entre la gestión de los recursos naturales y las prácticas de reducción del riesgo.

  • Formar una red institucional mundial dedicada a hacer de la prevención del riesgo y desastres un valor público.

  • Establecer vínculos entre la prevención del riesgo y la competitividad económica para fomentar el interés en estos sectores y aumentar las oportunidades de mayor intercambio e incorporación en los sectores económicos.

  • Completar evaluaciones integrales del riesgo para implementarlas en los planes de desarrollo.

  • Desarrollar y apoyar estrategias para la reducción del riesgo y mitigación mediante la concertación de acuerdos y la consecución de recursos complementarios para la prevención de desastres en todos los ámbitos.

  • Identificar autoridades, profesionales de diferentes disciplinas y dirigentes comunitarios para lograr una mayor participación y acciones compartidas, interdisciplinarias y multisectoriales.

  • Aumentar o establecer la capacidad de monitoreo y sistemas de alerta temprana, tomando en cuenta las amenazas que tienen implicaciones mundiales, particularmente frente a aquellas amenazas emergentes como las relacionadas con el cambio climático y para que sean procesos integrales en todos los niveles de responsabilidad.

  • Preparar programas sostenidos de información pública y componentes educativos institucionalizados relativos a las amenazas y sus repercusiones, prácticas de gestión del riesgo y actividades de prevención de desastres, para todas las edades.

  • Establecer normas y metodologías reconocidas internacional y profesionalmente para el análisis y la expresión de las repercusiones socioeconómicas de los desastres en las sociedades.

  • Buscar mecanismos innovadores de financiación dedicados a actividades permanentes de prevención de los riesgos y desastres.


Ejecución

  • Realizar una verificación o un proceso de evaluación nacional de las funciones existentes indispensables para una estrategia amplia e integrada de prevención de amenazas, riesgos y desastres, proyectada para períodos de 5 a 10 años y de 20 años.

  • Llevar a cabo un análisis dinámico del riesgo, prestando especial atención a los aspectos demográficos, el crecimiento urbano y la interacción o las complejas relaciones entre los factores naturales, tecnológicos y ambientales.

  • Crear, o cuando ya existan, consolidar, las estrategias e iniciativas regionales, subregionales, nacionales e internacionales, así como los acuerdos de colaboración entre organismos que permitan potenciar la capacidad y las actividades de prevención de amenazas, riesgos y desastres.

  • Establecer mecanismos de coordinación para lograr una mayor congruencia y eficacia de las estrategias combinadas de prevención de amenazas, riesgos y desastres a todos los niveles de responsabilidad.

  • Fomentar la transferencia de conocimiento mediante la asociación y cooperación entre países, prestando especial atención a la transmisión de experiencias entre los países más expuestos al riesgo.

  • Establecer centros, sistemas o sitios Web para el intercambio de información en el plano nacional, regional, sub regional y mundial, que estarán dedicados a la prevención de amenazas, riesgos y desastres, empleando normas y protocolos de comunicación reconocidas para que faciliten los intercambios.

  • Vincular estrechamente las actividades de prevención de amenazas, riesgos y desastres con el proceso de ejecución de la Agenda 21 para lograr una mayor sinergia con los temas ambientales y de desarrollo sostenible.

  • Centrar las estrategias de reducción del riesgo a largo plazo para las grandes concentraciones de población y megaciudades (megalópolis).

  • Instituir programas exhaustivos de ordenamiento territorial en sitios expuestos al riesgo.

  • Desarrollar y aplicar métodos estandarizados de registros estadísticos de los factores de riesgo y las consecuencias de los desastres.

  • Realizar revisiones periódicas en los temas de reducción de amenazas, riesgos y desastres, para monitorear los logros alcanzados en todos los ámbitos de compromiso y responsabilidad.

  • Estudiar la viabilidad de modalidades específicas y alternativas de financiación o asignación de recursos que permitan garantizar el compromiso continuo de estrategias sostenidas para la prevención de riesgos y desastres.

 

 

   
   

 

 

 

 

 

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