Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
América Latina y el Caribe  

Revista EIRD Informa - América Latina y el Caribe
Número:13 -2006 -12/2006 - 11-/2005 - 10/2005 - 9/2004 - 8/2003 - 7/2003 - 6/2002 - 5/2002 - 4/2001- 3/2001 - 2/2000 - 1/2000

 

Socios en Acción

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�xito de la Evaluaci�n de la Vulnerabilidad y la Capacidad (EVC) en el Caribe

En 1985, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja introdujo con éxito la herramienta y metodología de Evaluación de la Vulnerabilidad y la Capacidad (EVC). Desde entonces, el uso de esta herramienta ha aumentado de forma considerable y actualmente se está reconociendo su valor.

El enfoque de la EVC le ha ofrecido nuevas oportunidades a las actividades del Manejo Comunitario de Desastres (CBDM por sus siglas en inglés) y ha causado una cierta “mini revolución” en aquellas comunidades en las que la Cruz Roja se encuentra trabajando.

En un esfuerzo por buscar un enfoque más holístico para las actividades comunitarias en el Caribe y el resto de las Américas, el Compromiso de Santiago de Chile (www.caribbeanredcross.org) tomó en consideración un enfoque más integral que la EVC que podría ofrecerle a los programas comunitarios. Los resultados de la EVC provenientes de otras regiones han mostrado que la misma puede brindar asistencia en los campos del desarrollo, la salud, la información y la comunicación para incrementar la sensibilidad pública y promover un mayor apoyo por parte de las comunidades, al igual que para mejorar la percepción que existe sobre el riesgo. También se ha descubierto que cuando una EVC es parte de los programas del CBDM, es posible basar las acciones futuras en los resultados del análisis.

Xavier Castellanos, delegado de la Preparación para Desastres (PD) de la Oficina Subregional de la Fede-ración en Puerto Príncipe, Trinidad, señaló con gran entusiasmo que en el Caribe se ha trabajado ampliamente en el programa del CDBM. Sin embargo, todavía hace falta vincular el manejo de desastres con la recopilación y análisis de información, y que esté disponible para que las comunidades, la Cruz Roja y otras organizaciones puedan utilizarla en el futuro.

La implementación de la herramienta y metodología de la EVC en el Caribe ha demostrado que todavía queda mucho por aprender. Las Sociedades de la Cruz Roja han recopilado grandes cantidades de información a través de los años, pero la sistematización ha representado un problema fundamental. Lo que las sociedades nacionales (SN) están comprendiendo es que la EVC supone la recopilación de información mediante un proceso participativo, pero también implica la necesidad de centrar la atención en la sistematización de los datos recopilados, al igual que la conducción de análisis mientras que, al mismo tiempo, se aborda el empoderamiento, la participación y las asociaciones comunitarias de trabajo con el fin de reducir el riesgo existente. El análisis de información les ha brindado a las comunidades una mejor comprensión de sus riesgos y facilita las decisiones para lograr su propio desarrollo.

La inclusión de la EVC dentro del CBDM ha incidido en las sociedades nacionales de dos diferentes formas: por un lado, las SN estaban abrumadas por la cantidad de trabajo en cuanto a la recopilación de información y, por otra parte, estaban ansiosas de buscar la forma de combinar la recopilación de datos con el análisis y la sistematización. En ambos casos, la motivación de las SN ha sido grande porque los técnicos han logrado observar la relevancia que el enfoque reviste, mientras que las comunidades han sentido una mayor integración dentro del proceso de planificación.

Siete sociedades de la Cruz Roja y cinco Oficinas Nacionales de Emergencia (ONE) en el Caribe participaron en el taller de “Capacitación a los Capacitadores” (CdC), el cual se celebró en octubre del año pasado en Trinidad. De las sociedades nacionales participantes, cuatro países -San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía y Jamaica- se encuentran utilizando la herramienta y metodología de la EVC en 22 comunidades como parte del Proyecto DIPECHO IV.

Castellanos explicó que la Federación reconoce la capacidad y los recursos de la gente durante todo el proceso con las comunidades, y se les incita a tomar conciencia del hecho que ellos mismos serán los primeros en contribuir a la promoción de su desarrollo futuro, al igual que de la reducción y el manejo del riesgo.

No estamos diciendo que las comunidades por sí solas podrán resolver sus problemas todo el tiempo. De hecho, la Federación exhorta a las comunidades a hacer uso del apoyo de otras organizaciones a través de una coordinación apropiada con las autoridades locales y nacionales.

El establecimiento de redes entre la Cruz Roja y otras organizaciones nacionales y locales en los países en los que la EVC se está implementando como parte del proyecto del CBDM ha cambiado la forma en que diferentes organizaciones observan el trabajo de la Cruz Roja a escala comunitaria. En los cuatro países en los que se ha implementado el proyecto, se han establecido sólidas y estratégicas alianzas.

La respuesta a este nuevo enfoque ha sido positiva. Una de las sociedades nacionales aseguró que la EVC les ha abierto los ojos y reconocen por tanto el valor de esta herramienta. Las sociedades nacionales también han reconocido que ésto es algo que requiere de mucho trabajo, pero aún así ha sido una experiencia extraordinaria. Castellanos añadió que el principal desafío había sido que las sociedades nacionales aceptaran la utilización de la herramienta y la cantidad de trabajo que ello implicaba.

La Cruz Roja también debe garantizar que los gobiernos locales y nacionales tengan acceso a la capacitación y a la información recopilada. El desarrollo de sesiones de capacitación, sin ningún plan concreto para el futuro y sin recursos no logrará el mismo nivel de incidencia.

“El apoyo de los donantes para continuar este proceso logrará un cambio significativo en la forma de pensar. El proceso de la EVC requiere de tiempo, pero el mismo también es necesario para aceptar de manera progresiva este diferente enfoque”, concluyó Castellanos.

El futuro de la EVC en el Caribe es brillante. La Federación ha desarrollado una serie completa de materiales de capacitación que incluye una guía del facilitador, un cuaderno de ejercicios para las comunidades, una serie de diez afiches como material de apoyo, y tres canciones relacionadas con el manejo de desastres. El tema del material es “Haciendo un Cambio” y refleja algunos de los desafíos de la Cruz Roja y los países con los que trabajamos.

Para mayor información, comuníquese con:
Allison Ali
Oficial de Información
Oficina Subregional de Puerto Príncipe,
Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
ifrctt07@ifrc.org


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