Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
América Latina y el Caribe  

Revista EIRD Informa - América Latina y el Caribe
Número:13 -2006 -12/2006 - 11-/2005 - 10/2005 - 9/2004 - 8/2003 - 7/2003 - 6/2002 - 5/2002 - 4/2001- 3/2001 - 2/2000 - 1/2000

 

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Campaña del 2000: “Reducción de Desastres, Educación y Juventud” Celebración del Día Mundial de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres

 

Carolyn McAskie con niños de la Escuela de Ferney en la conmemoración oficial del Día Mundial en Ginebra

Las Campañas Mundiales de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres, organizadas por la Secretaría de la EIRD, están diseñadas para crear conciencia en las personas de todo el mundo y promover medidas para la prevención de desastres en las comunidades en riesgo, al igual que entre todos los sectores sociales interesados alrededor del mundo. El tema del año 2000 fue: “Reducción de Desastres, Educación y Juventud”.

El objetivo de esta campaña, es continuar construyendo una cultura de prevención a través de canales educativos, con el objeto de que la juventud de hoy juegue un activo papel en la reducción del impacto de los desastres en el futuro. Cada campaña finaliza el Día Mundial de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres que se celebra el segundo miércoles de octubre; el año pasado se celebró en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza, el 11 de octubre; con la participación de la Coordinadora a.i. de Socorro para Emergencias de las Naciones Unidas, expertos internacionales, niños de diferentes escuelas de los alrededores y medios de comunicación.

Como parte de la campaña se elaboró material alusivo al tema que se distribuyó alrededor del mundo. Entre el material se hizo un vídeo producido por la Secretaría de la EIRD alusivo al tema de la camapaña (disponible en inglés/francés), una carpeta, camisetas, un afiche, un folleto para niños: ¿Qué sabe usted sobre los riesgos de los incendios? incluido en esta edición y un paquete de información compuesto por 6 artículos sobre los incendios forestales:

  1. Incendios Globales: un mensaje del Centro Global para el Monitoreo de los Incendios
  2. El Manejo Integrado de los Incendios Forestales en Namibia
  3. Pasos iniciales con miras a prevenir los incendios en Kalimantan del Este/Indonesia: un enfoque sobre el manejo integrado de los incendios forestales
  4. Manejo del fuego en Costa Rica: una experiencia novedosa
  5. “Reducción de desastres, Educación y Juventud”. Ukuvuka: campaña para la operación detención de incendios (Santam/Cabo Argos)
  6. Prevención de incendios silvestres en Australia

 

Mensaje en el día Internacional para la Reducción de Desastres
Secretario General de las Naciones Unidas, 11 de octubre, 2000


Actualmente, nuestro mundo es más vulnerable ante la ocurrencia de un desastre que en el pasado. Tanto el número de pérdidas de vidas humanas como el impacto económico causado por los desastres se está incrementando cada vez más. Sin embargo, nosotros como una comunidad de naciones permanecemos relativamente pasivos ante esta situación, a pesar de importantes iniciativas para concienciar sobre los riesgos.

Hoy existe un mayor entendimiento sobre las causas complejas de los llamados desastres “naturales” que en realidad no son tan naturales. De hecho, la comunidad de profesionales dedicada a la reducción de desastres prácticamente ha dejado de utilizar la palabra “naturales”. El mensaje de ellos es claro: la causa principal de pérdidas crecientes durante un desastre causado por un fenómeno natural, ambiental o tecnológico, se debe a la actividad humana.

Al más dramático nivel las actividades humanas están cambiando el equilibrio natural de la tierra, interfiriendo con la atmósfera, los océanos, la capa polar, la cubierta del bosque y los mil pilares naturales que hace nuestro mundo una casa habitable.

De una manera menos visible pero igualmente siniestra, nosotros mismos nos estamos haciendo daño. En ningún momento de la historia han habido asentamientos humanos tan grandes en áreas sísmicas activas; personas viviendo en zonas inundables o propensas a los deslizamientos, como aquellos que recientemente mataron aproximadamente a 30,000 personas en Venezuela. La pobreza, la ignorancia y la falta de previsión y planificación, están contribuyendo a que esta situación no mejore.

Al mismo tiempo, hay mucho por hacer y no debemos quedarnos con una actitud pasiva ante esta situación. Las nuevas tecnologías podrían hacer posible conseguir el progreso económico sin interferir con el ecosistema de la Tierra. También existen tecnologías que pueden reducir el riesgo en áreas propensas a terremotos así como herramientas para la planificación y medidas de prevención, que pueden ayudar a mitigar la devastación ocasionada por las inundaciones.

Pero es poco común que estas herramientas y tecnologías sean utilizadas o puestas al servicio de los más pobres y desprotegidos, quienes conforman el grupo mayoritario de las víctimas de los desastres en el mundo. Sin embargo, debemos lograr llevar estas herramientas y metodologías, que se han desarrollado en universidades y centros de información en varios países del mundo, para que sean aplicadas en y con comunidades vulnerables que viven en condiciones de alto riesgo.

Por eso la comunidad internacional ha adoptado una Estrategia Internacional para Reducción de los Desastres, conformada por una alianza de tres sectores: Naciones Unidas, organizaciones regionales y sociedad civil. Esta Estrategia, que todavía se encuentra en su fase inicial, ofrece algo de esperanza para lograr un creciente y coordinado esfuerzo hacia la reducción de los desastres.

Pero también se requieren nuevos esfuerzos; dos segmentos de la población necesitan ser traidos a la mesa urgentemente: las mujeres y los jóvenes. Ellos podrían dar peso político a una causa que ha sido hasta hoy muy tecnocrática. Como fuerzas poderosas para el cambio, mujeres y jóvenes a través del mundo pueden ayudar a alcanzar soluciones para las comunidades que más las necesitan mediante una educación que fomente una cultura de prevención.

Presentación del ganador del Premio Naciones Unidas Sasakawa de Prevención de Desastres para 2000 (US$50.000)

En el Palacio de las Naciones, Ginebra, Suiza, el 11 de octubre del 2000 se llevó a cabo la ceremonia para otorgar el Premio Naciones Unidas-Sasakawa de Prevención de Desastres. Este fue entregado por el Sr. Rubens Ricupero, Secretario General de UNCTAD al “Fondo para la Reconstrucción y el Desarrollo Social del Eje Cafetero” (FOREC), de Colombia. Seleccionados en reconocimiento al excelente trabajo en el cual integraron elementos de prevención de desastres en los programas de reconstrucción y rehabilitación en la región del Eje Cafetero, a raíz del terremoto que sufrieron en 1999, el cual destruyó parte la vida económica y social del lugar (ver página 4).

Asimismo, fueron otorgados tres Certificados de Distinción: al Comité Central para el Control de Inundaciones y Tormentas de Hanoi, Viet Nam; al Centro de Investigaciones Científicas en Ecuador y a la Comisión de Prevención y Preparativos para Desastres de Etiopía. También, se reconoció mendiante Certificados al Mérito a la Dirección General Nacional para la Administración de Desastres de Hungría y a la Dirección General de Protección Civil de Algeria.

Lista de los ganadores del Premio Naciones
Unidas-Sasakawa de Prevención de Desastres

2000 Fondo para la Reconstrucción y el Desarrollo Social del Eje Cafetero (FOREC), Colombia
1999 Profesor Mustafa Erdik, Turquía
1998 H. E. Sr. Duo Ji Cai Rang, China
Profesor Wang Ang-Sheng, China
Mención de Honor al CENAPRED, México
1997 Observatorio Sismológico del Sur Occidente (Osso), Colombia
Dr. A.S. Arya, India
1996
Dr. Ian Davis, United Kingdom
1995 No hubo premiación
1994 Comisión Nacional de Emergencia,
Costa Rica
1993 Dr. Vit Karnik, República Checoslovaca
1992 Instituto Geofísico de la Escuela Nacional Politécnica, Ecuador
1991 Sr. Franco Barberi, Italia
1990 Sr. Julio Kuroiwa, Perú
1989 Comisión de Socorro y Rehabilitación, Etiopía
1988 Comité de Tifones/ESCAP, Filipinas
1987 Ratu Kamisese Mara, Fiji

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