Inversión pública
De HFA-Pedia
Uno de los objetivos estratégicos de la UNISDR para el bienio 2010-2011 es promover el incremento mensurable de la inversión pública en la reducción del riesgo de desastres.
El mundo esta registrando por un aumento en el riesgo de desastres como consecuencia de prácticas de desarrollo no aptas en un ambiente caracterizado por patrones cambiantes de amenazas y por la ausencia de inversión para la reducción del riesgo de desastres. Es de suma importancia que la comunidad global comience a enfrentar los factores subyacentes detrás de esta tendencia, incluyendo aspectos de deficiente gobernanza local, medios de vida rurales vulnerables y declive de los ecosistemas. Los participantes en la II sesión de la Plataforma Global para la RRD en el 2009 endosaron firmemente la integración de la reducción del riesgo y políticas para el desarrollo, la aceleración inmediata de esfuerzos globales para incrementar las inversiones en procesos de desarrollo que reduzcan el riesgo, y la adopción de metas tangibles de financiamiento a ser designados para estos fines. Para lograr estos objetivos, la UNISDR aboga la necesidad urgente de contar con políticas más sustentadas y una mayor inversión financiera en la reducción del riesgo de desastres.
Países líderes en este tema en la región de las Américas incluyen Perú, México, República Dominicana, Costa Rica y Guatemala.
¿Qué se entiende por gestión de riesgos (GdR) en los proceso de Inversión Pública?
La gestión del riesgo (GdR) es un proceso de adopción e implementación de políticas, estrategias y prácticas con la finalidad de disminuir los riesgos asociados a peligros o a menguar sus efectos en una unidad social, estructura física, actividad económica o proyecto.
Desarrollar la gestión del riesgo involucra intervenir en los procesos de planificación del futuro para reducir la vulnerabilidad evidente o para asegurar que las acciones definidas no incrementen la vulnerabilidad para el futuro. A partir de esto se habla de tres tipos de GdR: prospectiva, correctiva y reactiva.
La gestión prospectiva:
- Gestión que interviene sobre el riesgo aún no existente.
- Evita que se genere riesgos en un PIP, para lo cual es necesario:
- Normas y regula-ciones (localización, tecnología).
- Aplicar el análisis del riesgo en proyectos de inversión.
- Incorporar en el PIP las medidas para evitar o reducir el riesgo.
La gestión correctiva:
- Gestión que interviene sobre el riesgo existente.
- Reduce el riesgo exis-tente, siendo necesario:
- Aplicar el análisis del riesgo en la unidad productora existente.
- Plantear medidas de reducción del riesgo.
- Cambio de localización.
- Incremento de resis-tencia.
- Incremento de resi-liencia (seguros, organización).
- Disminución de ame-nazas (recuperación ambiente).
La gestión reactiva:
- Gestión que interviene sobre el riesgo que aún no se ha corregido o sobre el residual.
- Minimizar probables da-ños y pérdidas.
- Aplicar medidas que incrementen la resiliencia y la capacidad de respuesta. Es necesario contar con:
- Sistemas de alerta temprana.
- Preparación para la respuesta (alterna-tivas de prestación del servicio, organiza-ción usuarios, planes de contingencia, emergencia, etc.).
- Aseguramiento.
- Acceso a fondos para recuperación.
(Fuente: Programa de Asistencia Técnica: “Formulación y evaluación de Proyectos de Inversión Pública incorporando el Análisis del Riesgo de Desastres”, Fase Complementaria, Piura 27 y 28 mayo 2009, Ing. Eco. Nancy Zapata Rondón.)
Ejemplos de gestión prospectiva del riesgo:
- Aplicación de reglamentos y medidas antisísmicas para la construcción de edificaciones.
- Establecimiento de “zonas críticas” en las cuales no se debe asentar ningún proyecto de infraestructura.
- Análisis de las condiciones de uso de suelo, para determinar actividades viables y no viables.
- Construcción de canales de drenaje.
Ejemplos de gestión correctiva del riesgo:
- Reubicación de comunidades en riesgo.
- Reconstrucción, tomando en cuenta reglamentos y normativa técnica existente, para evitar tener edificaciones vulnerables.
- Recuperación de cuencas degradadas.
- Construcción de diques.
- Limpieza de canales y sistemas de alcantarillado.
- Canalización de ríos, entre otros.
Ejemplos de gestión reactiva del riesgo:
- Inventario de maquinaria pesada en la zona.
- Brigadas de primeros auxilios con equipo completo y comunicado.
- Simulacros de emergencia.
- Señalízación en caso de emergencia.
¿Qué es el análisis del riesgo (AdR)?
Es una herramienta que permite la identificación y evaluación de los probables daños y/o pérdidas ocasionados por el impacto de un peligro sobre un proyecto o elementos de este. Así, se identifican e incluyen medidas que eviten la generación de vulnerabilidades o corrijan las existentes de tal manera que se reduzca el riesgo en las alternativas de solución al problema planteado.
El objetivo final es que la alternativa priorizada para la ejecución del PIP incluya mecanismos para reducir el riesgo cuando sea necesario, de tal manera que se contribuya a la sostenibilidad del proyecto.
El análisis de riesgo en la fase de identificación del PIP
La incorporación del análisis del riesgo de desastres en un PIP tiene como objetivo identificar las condiciones de peligro a las cuales puede estar expuesto el proyecto a formular. Por ello el presente módulo ofrece contenidos que ayudan al participante a analizar las vulnerabilidades desde la etapa de diagnóstico, identificando el problema, las causas y los efectos relacionados con los factores de riesgo. Pretende, también, ayudar a plantear las alternativas de solución y proponer las medidas de reducción de riesgo necesarias.
Paso 1: Buscar información y analizar el riesgo de la situación actual
El análisis de riesgo se inicia durante la etapa de diagnóstico, para lo cual debe contarse con información sobre las condiciones de peligro que existen en el área de influencia donde se espera ejecutar el proyecto, por tanto el primer paso es buscar dicha información.
El análisis debe centrarse en aquellas variables que sean relevantes para el proyecto, por eso es importante identificar y priorizar las variables que permitan definir apropiadamente la información que se necesita recopilar con fines del análisis de riesgo.
Para obtener la información se deberá recurrir a fuentes primarias y secundarias respecto al área de estudio.
Paso 2: Analizar los peligros en el diagnóstico del área de influencia de un PIP
El análisis de peligros es el proceso mediante el cual se determina la probabilidad de ocurrencia de un evento que podría afectar a la unidad productiva existente o al proyecto, permitiendo, la construcción de escenarios y considerando sus características (la severidad, recurrencia, área de impacto).
En este paso se conocen las situaciones de amenazas, emergencias o desastres que se pueden haber presentado en la zona (área afectada, severidad, duración, recurrencia, etc.), así como las que se podrían generar en la dinámica de uso y ocupación del territorio.
Dada la diversidad geográfica del país, no es posible contar con parámetros generales y aplicables a todos los proyectos para definir cuándo una condición de peligro es de alta frecuencia o de baja severidad. Eso quiere decir que cada formulador y/o evaluador de proyectos deberá definir específicamente qué se entiende en cada nivel de frecuencia y severidad (alta, media, baja), en función de la información con la que cuente sobre las condiciones geográficas, físicas y climáticas de la zona de ejecución del proyecto.
Paso 3: Analizar los riesgos en el diagnóstico de la situación actual del servicio
En este paso se determinan las condiciones de vulnerabilidad en las cuales la unidad productiva enfrentaría el impacto de un peligro.
Tengamos en cuenta que este análisis de riesgo se realiza sólo si el servicio se viene produciendo al momento de realizar el estudio del proyecto.
Los factores determinantes de la vulnerabilidad son:
- Exposición: Evalúa la ubicación de la unidad productiva actual o el proyecto en relación con el área de probable impacto de la amenaza.
- Fragilidad: Evalúa si el diseño técnico, los materiales, el estado de conservación, permitirían resistir el impacto de la amenaza.
- Resiliencia: Evalúa si existe alternativas de provisión del servicio, cuánto tiempo se requeriría para recuperar la capacidad (aspectos técnicos, financieros), la organización y preparación de los usuarios, si existen planes de emergencia, etc.
Aclaramos que, en este paso, se analizarán sólo los factores de Exposición y Fragilidad, el correspondiente a Resiliencia será tocado en el siguiente paso, dado que su análisis compromete el trabajo directo con la población.
Paso 4: Analizar la percepción del riesgo en el diagnóstico de los usuarios actuales y potenciales
El desarrollo de este paso compromete un trabajo directo con la población afectada; para ello, deberán realizarse talleres, trabajos grupales u otras actividades que comprometan la participación de la comunidad.
¿Es necesario definir el grado de vulnerabilidad que enfrenta el proyecto?
La respuesta es sí. Debe definirse el grado de vulnerabilidad considerando los factores de exposición, fragilidad y resiliencia.
Paso 5: Determinar el nivel de riesgo de la situación actual
El nivel de peligro encontrado se analizará de manera conjunta con los resultados del análisis de vulnerabilidad; con la finalidad de determinar el nivel de riesgo de la situación actual.
La clasificación del nivel de riesgo contribuirá a evaluar las pérdidas probables que se generarían ante la ocurrencia de la situación de riesgo y, por tanto, permitirá estimar los beneficios (costos de reconstrucción evitados, beneficios no suspendidos, entre otros) de la incorporación de las medidas de reducción de riesgos.
La identificación del nivel de riesgo permitirá, de ser necesario, que el Formulador defina la inclusión de medidas de reducción de riesgos en el proyecto.
Determinado el nivel de riesgo es necesario cuantificar los probables daños y pérdidas de producirse el desastre. El Análisis de daños y pérdidas es el proceso mediante el cual se determinan los efectos probables del impacto del peligro sobre la unidad social o productiva existente o el proyecto; estos pueden ser:
- Interrupción del servicio, ¿cuánto tiempo?
- Costos de atención de la emergencia, rehabilitación y reconstrucción, ¿magnitud de daños?, ¿duración de la emergencia?
- Pérdida de beneficios para los usuarios, ¿cuántos?, ¿alternativas de aprovisionamiento del servicio durante la emergencia?
- Costos adicionales por no disponer del servicio adecuado, ¿cuáles son los efectos de no disponer del servicio?, ¿quiénes y cuántos se verían afectados?
Fuente: Material desarrollado para talleres de capacitación sobre la RRD con el gobierno de México D.F; UNISDR / PNUD, OCHA, CADRO, agosto 2010
