Paraguay es un país mediterráneo,
situado en el centro de América del Sur, conocido como
el “Corazón de Sudamérica”. Se encuentra
además localizado estratégicamente en el cruce
de los dos grandes ejes de Sudamérica: el “Eje
Amazonas” (río de la Plata) y el “Eje Ruta
Bioceánica” (océano Atlántico-océano
Pacífico). Al oeste, el Chaco es una inmensa llanura
formada por los materiales arrancados por la erosión
de la vecina cordillera andina. El relieve es tan llano que
los ríos no tienen bastante pendiente para formar un
lecho y transcurrir por cauces permanentes, por lo que después
de la época de lluvias se ensanchan sobre amplias superficies
para luego desaparecer en la estación seca.
La expansión de la frontera agrícola de las
últimas décadas se basó en una deforestación
irracional y ha afectado notablemente el balance hidrológico
regional, por lo tanto aumenta la vulnerabilidad de la sociedad
ante este tipo de fenómenos, especialmente las inundaciones
y el deterioro del medio ambiente (pérdida de suelos
agrícolas, erosión, etc.).
Las inundaciones cada vez más frecuentes y dañosas
del río Paraguay generan costos cuantiosos, tanto materiales
como sociales, que afectan no sólo a los pobladores
de la franja costera de Asunción, sino a la totalidad
de la ciudad y del país. Asunción, ciudad fundada
en 1537 por los españoles, está ubicada a orillas
del río Paraguay, el principal afluente del río
Paraná, que a su vez desemboca en el río de
La Plata. El crecimiento de la población, la migración
interna, las tendencias en la ocupación del territorio,
el empobrecimiento de importantes sectores, la utilización
de técnicas inadecuadas para la construcción
de viviendas, la precariedad de los materiales utilizados,
entre otros, han favorecido al constante aumento de la vulnerabilidad
de gran parte de la población ante fenómenos
naturales. Asimismo, el país es afectado también
por fenómenos como tormentas e inundaciones, tornados,
sequías e incendios forestales, recurrentes y de períodos
variables. En Asunción no hay desagües pluviales,
salvo en el microcentro de la ciudad. Las lluvias fuertes
son el detonador de rompimiento de la infraestructura de colectores
de agua de lluvia que al sobrepasar su capacidad, o al evidenciar
su estado de mantenimiento, revientan, en ocasiones causando
la rotura de calles y aceras, hundimientos, inundaciones y
los consecuentes accidentes de tráfico. Las lluvias
intensas detonan además inundaciones repentinas en
los arroyos que atraviesan la ciudad, los cuales han sido
utilizados como basureros y como desagüe cloacal; están
altamente contaminados y rodeados por asentamientos marginales
en muchos casos.
El fenómeno de El Niño está considerado,
en la actualidad, como uno de los peores fenómenos
que pueden afectar a Paraguay. Las lluvias y las inundaciones
que genera traen consigo una serie de problemas de orden ambiental,
social y económico, que ponen en peligro la tranquilidad
y la seguridad de la sociedad. Las anomalías positivas
de las lluvias atribuidas a El Niño ocurren entre mediados
de la primavera y mediados del otoño siguiente (octubre
a mayo), pasando por un verano muy húmedo, especialmente
en la región Oriental y en el bajo Chaco. Estas condiciones
atmosféricas causan inundaciones importantes en las
cuencas de los ríos Paraguay y Paraná, que afectan
ciudades ribereñas como Bahía Negra, Concepción,
Asunción, Alberdi, Pilar y Encarnación.
Parte institucional
El Comité de Emergencia Nacional fue
creado por Ley N° 153, de mayo de 1993. En su Art. 2°,
se expresa que el Comité de Emergencia Nacional tiene
por objeto primordial prevenir y contrarrestar los efectos
de los desastres originados por los agentes de la naturaleza
o de cualquier otro origen; asimismo promover, coordinar y
orientar las actividades de las instituciones públicas,
municipales y privadas, destinadas a la prevención,
mitigación, respuestas y rehabilitación de las
comunidades afectadas por situaciones de emergencia. Está
dirigido por un consejo integrado por el ministro del Interior,
quien lo preside, el secretario general de la Presidencia
de la República, un oficial general de las Fuerzas
Armadas de la Nación (jefe del Estado Mayor Conjunto),
un representante de la Policía Nacional (subcomandante)
y un representante de cada uno de los siguientes ministerios
a través de sus viceministros: Hacienda, Salud Pública
y Bienestar Social, Obras Públicas y Comunicaciones,
Educación y Culto, y Agricultura y Ganadería.
Del presidente del consejo dependerá el director ejecutivo,
y del mismo, el director de coordinación general. Del
director ejecutivo dependerán los Comités de
Emergencia Departamentales, y de éstos, los Comités
Locales de Emergencia.
El CEN, a través de sus distintos órganos internos,
cumple entre otras las siguientes funciones: prevenir y contrarrestar
los efectos de los desastres de origen natural o de cualquier
otro origen; proponer las tareas que debe cumplir cada ministerio
o cada organismo público y privado en caso de emergencia
en el área específica de sus respectivas competencias
o actividades; someter a consideración del Poder Ejecutivo
los casos en que debe decretarse la declaración de
situaciones de emergencia y solicitar el cese de dicha situación
una vez que hubiesen desaparecido las causas que la motivaron;
crear los Comités Departamentales y Locales de Emergencia;
dictar los reglamentos para el funcionamiento de sus dependencias
y de los organismos creados; preparar los presupuestos anuales
y extraordinarios; ordenar el procesamiento de los datos referentes
al comportamiento de las condiciones meteorológicas
e hidrológicas, de cualquier evento natural o de otro
origen capaz de generar situaciones de emergencia; coordinar
las acciones con diversas organizaciones gubernamentales y
no gubernamentales, así como con los Comités
Departamentales y Locales; y formular los planes y programas.
Para el logro de los objetivos del CEN intervienen distintos
sectores:
• Finanzas. Los recursos del CEN se originan básicamente
en el Presupuesto General de Gastos de la Nación y
a través de donaciones de personas o instituciones
nacionales e internacionales, mediante los cuales se busca
cumplir con los objetivos establecidos, ejecutando programas
específicos que involucran otros sectores. La problemática
de este sector se constituye en la escasez de recursos necesarios
para los fines mencionados, así como la excesiva burocracia
en los trámites para la obtención de fondos
solicitados en casos de emergencia, lo que implica un retraso
en la ejecución de las actividades de la institución,
lo cual repercute negativamente sobre las comunidades afectadas.
Por otro lado, existe una falta de prevención de fondos
destinados a dar respuesta efectiva ante situaciones adversas
por parte de los organismos integrantes del consejo, así
como de los Comités de Emergencia Departamentales y
Locales.
• Fuerzas Armadas de la Nación. Se constituye
en el más fuerte brazo operativo del CEN, a través
de su intervención en los ámbitos de movilización,
recursos humanos y seguridad, para brindar respuestas oportunas
y eficaces a las comunidades afectadas. Por otro lado, la
Dirección de Hidrología y navegación,
dependiente de la Armada, reporta diariamente las observaciones
fluviométricas según escalas hidrométricas
de los ríos Paraguay, Paraná e Yguazú
y del Lago Ypacaraí, las cuales son de vital importancia
en el campo de los pronósticos de familias ribereñas
a ser afectadas y la posterior planificación para la
evacuación.
• Policía Nacional. Interviene en la primera
evaluación de los eventos ocurridos, el censo de familias
afectadas y determinación de accidentes. Asimismo,
participa en la atención directa de personas heridas,
búsqueda, rescate, evacuación e intervención
en otros eventos a través de la Agrupación de
Bomberos de la Policía Nacional.
• Salud. Dentro de este sector, a través de distintos
organismos coordinados por la Asesoría de Salud del
CEN, se desempeñan tareas de atención de heridos
en el lugar de los hechos, atención primaria de salud
a damnificados, saneamiento ambiental, promoción y
prevención.
• Obras Públicas. Dentro de este sector se despliegan
labores de provisión de energía eléctrica,
a través de la ANDE; servicios de comunicación,
a través de la ANTELCO; obras sanitarias: provisión
de agua potable por medio de grifos públicos y camiones
cisternas, así como el desagote de pozos ciegos de
campamentos de damnificados, a través de la CORPOSANA.