Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
América Latina y el Caribe  


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  Introducción
 
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 Cuba
 
 
  Descripción geográfica (amenazas y desastres)

Cuba se halla ubicada en la parte occidental del mar Caribe entre las latitudes norte 210º 51’ 40’’ y 230º 17’ 09’’ y las longitudes oeste 740º 07’ 52’’ y 840º 57’ 54’’. El archipiélago cubano cuenta con una superficie de 110.860 km2 e incluye a las islas de Cuba y de la Juventud y 3.715 cayos menores. Presenta tres macizos montañosos que representan el 17% de la superficie total y el resto son amplias llanuras aptas en general para la actividades agropecuarias.

Se ha identificado a los ciclones tropicales como los eventos que mayor peligro representan para Cuba, dados los dañinos elementos que tienen asociados (surgencias o marea de tormenta, intensas lluvias y fuertes vientos). La historia de Cuba ha sido prolífica en registrar el paso por su territorio de grandes huracanes. En una temporada promedio se forman diez ciclones tropicales con nombre, seis de ellos llegan a alcanzar categoría de huracán, de los cuales dos se catalogan como intensos. Otros peligros significativos identificados para el país son las inundaciones costeras o surgencias asociadas a ciclones tropicales, frentes fríos y vientos del sur (sures), inundaciones (avenidas) súbitas asociadas a intensas lluvias y la sequía.

Las zonas costeras bajas, tales como el sur de la provincia de La Habana, sur de la zona desde Ciego de Ávila hasta Cabo Cruz y la costa norte desde Camagüey hasta Varadero, son las de mayor peligro por inundaciones costeras. Las áreas de mayor peligro por inundaciones súbitas están localizadas en los asentamientos poblacionales de montañas, márgenes de ríos y aguas abajo de presas o embalses. Las zonas centro-oriental y oriental, en particular la franja costera sur de la provincia de Guantánamo, son las de mayor peligro por sequía.

Parte institucional

La exposición a los peligros naturales de la población y la economía, así como los niveles de vulnerabilidad existentes, tienen su origen principalmente en la forma en que históricamente se produjo el asentamiento de los habitantes y el desarrollo de las diversas actividades económicas en el país (vulnerabilidad histórica), así como en el deterioro y envejecimiento del fondo habitacional, la inexistencia (hasta principios de la década del sesenta) de políticas de ordenamiento territorial, códigos de construcción, normativas urbanísticas, medidas de protección de la población, entre otras (vulnerabilidad acumulada). Como resultado de la voluntad política del Gobierno cubano, de los órganos y organismos estatales, las entidades económicas e instituciones sociales, sus profesionales, técnicos y la población en general, se han desarrollado políticas, estrategias y medidas para la prevención, mitigación, preparación, respuesta, rehabilitación y reconstrucción en situaciones de desastres, que han contribuido de manera significativa en la reducción de la vulnerabilidad de la población y la economía. Entre las principales medidas se encuentran:

• El desarrollo de un cuerpo legislativo, en particular referente al sistema de medidas de defensa civil y de aquellos que con carácter obligatorio exigen la inclusión de medidas para la reducción de desastres en el proceso de planificación del desarrollo y proyectos de inversiones.
• Mejoramiento de la calidad de vida de la población. El derecho a la salud, educación, cultura, un trabajo decoroso, seguro social y laboral, entre otros.
• Implementación de medidas de tipo estructurales, tales como la construcción de presas, diques, acueductos y alcantarillados, en beneficio de la población y la economía.
• Desarrollo y fortalecimiento de las capacidades institucionales y los recursos humanos, con énfasis en el ordenamiento territorial y urbanístico, los sistemas de monitoreo y vigilancia a los diferentes peligros, así como de dirección, coordinación y control de las medidas de defensa civil, entre otros.

En Cuba se han implementado mecanismos que contribuyen a garantizar la gestión del riesgo y la sostenibilidad de los asentamientos humanos. Uno de ellos es el proceso de compatibilización, al cual se ha hecho referencia, de las nuevas inversiones en viviendas y asentamientos con los intereses de la Defensa Civil. Los principales avances en materia de reducción de riesgos son: la aplicación de las normas jurídicas y el instrumental de apoyo técnico conformado y la materialización de una gestión integrada y sostenible en los asentamientos que aborda la problemática de los riesgos naturales, a lo que se une la realización de investigaciones dirigidas a identificar y profundizar en las amenazas, los niveles de vulnerabilidad, los elementos en riesgo en cada territorio con financiamiento nacional e internacional, contribuyendo con esto a la conformación de estrategias de respuesta a todas las instancias del territorio, contando con la participación activa de la población y otros actores, todo en el marco del Sistema de Medidas de Defensa Civil.

 
 
 
 

 

 

 

 

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