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Descripción
geográfica (amenazas y desastres)
La ubicación
geográfica de la República Argentina, su extensión
territorial y su distribución de población exponen
al país a sufrir todo tipo de desastres provocados
por agentes de la naturaleza. Por otra parte, su desarrollo
energético e industrial, así como el de sus
vecinos –unidos al MERCOSUR–, la exponen a sufrir
desastres de origen tecnológico.
Todo esto implica que la población está sometida
a múltiples amenazas, agravadas por el modelo de desarrollo
productivo en el cual la producción agrícola-ganadera
representa el componente de mayor incidencia en el comercio
exterior del país.
Las consecuencias de los desastres se manifiestan no sólo
con heridos y muertes humanas sino también con serios
impactos sobre la economía, restando los recursos que
podrían volcarse en la atención de las necesidades
de las poblaciones afectadas y en la instrumentación
de programas de desarrollo sostenible en las economías
regionales. En términos estrictamente económicos,
es la nación con más alto riesgo de América
Latina.
Las principales causas de riesgo son: inundaciones, terremotos,
erupciones volcánicas, tormentas severas y desastres
tecnológicos. Dentro del mundo en vías de desarrollo,
Argentina se encuentra entre los siete países cuya
vulnerabilidad a las inundaciones comprende más del
1.1 por ciento del PBI. Las zonas más afectadas del
país son el Litoral y la Mesopotamia, donde los grandes
afluentes de la Cuenca del Plata tienen vastas tierras anegadizas
a lo largo de sus cursos. El desborde de estos ríos
tiende a inundar con frecuencia enormes áreas de llanura,
incluyendo zonas urbanizadas de las ciudades más importantes,
como Buenos Aires, Rosario, Santa Fe, Resistencia y La Plata.
La provincia de San Juan se localiza al oeste del territorio
argentino en el área con mayor sismicidad del país;
se han registrado al menos cinco sismos destructivos históricos.
Por otro lado, la actividad sísmica de Salta es una
de las más intensas del país. Esta provincia
ha sufrido las consecuencias de numerosos terremotos que afectaron
distintas poblaciones, especialmente su capital y las ubicadas
en la zona este de su territorio.
Argentina es también un país en el cual el proceso
volcánico es un factor de riesgo: la cordillera de
los Andes, que corresponde a un arco magmático, presenta
numerosos aparatos volcánicos que han estado en actividad
desde el comienzo del Mioceno (hace 23 millones de años)
hasta el presente.
El país está expuesto a frecuentes inundaciones
originadas por las crecidas de los ríos, acumulación
de lluvias torrenciales y, en menor medida, el rápido
derretimiento de la nieve.
Parte institucional
La
normativa vigente en la República Argentina respecto
de la reducción del riesgo de los desastres se halla
contemplada en el decreto 1250/99 creada por el Sistema Federal
de Emergencia (SIFEM). Este órgano a escala nacional
articula los organismos públicos nacionales competentes
y coordina su accionar con las provincias, el Gobierno Autónomo
de la Ciudad de Buenos Aires y los municipios, para prevenir
y gerenciar eficientemente la atención de las emergencias
a desastres de origen natural o antrópicos. Los objetivos
del SIFEM son principalmente constituir un ámbito de
coordinación dirigido a evitar o reducir las pérdidas
de vidas humanas, los daños materiales y las perturbaciones
sociales y económicas causadas por fenómenos
de origen natural o antrópico; mejorar la gestión
de gobierno, estableciendo una coordinación en el ámbito
nacional, provincial y local de todos los sectores que tengan
competencia en la materia, mediante las formulaciones de políticas
y la definición de cursos de acción coordinados
e integrales para prevenir, mitigar y asistir desde el Estado
nacional a los afectados por emergencias, optimizando la asignación
de los recursos.
Además, gracias al decreto 1066/2004 de modificación
de la Ley de Ministerios, el Ministerio del Interior ha visto
sus funciones fortalecidas como por ejemplo.
En lo que respecta a los planes o iniciativas sectoriales
que incorporen conceptos de reducción del riesgo en
cada área respectiva del desarrollo, en la Argentina
se llevan adelante políticas gubernamentales que se
traducen en programas de acción tanto comunitarios
y locales como interjurisdiccionales para el control y manejo
de los recursos hídricos (provincia de Buenos Aires,
Cuenca del Salado; provincia del Chaco y Santa Fe, bajo submeridionales;
etc.), de educación (provincia de Mendoza, ejercitación
sísmica anual en institutos escolares de toda la provincia,
entre otros).
Con relación al establecimiento en el país de
códigos de práctica y normas de edificaciones
que tomen en consideración el riesgo sísmico,
se llevan adelante procedimientos de capacitación y
educación para la mitigación del riesgo sismico
y el control de las normas de edificación antisísmica
en las urbes de las provincias mencionadas. El Instituto Nacional
de Prevención Sísmica asesora en la normalización
de códigos de edificación urbana, como también
en la inspección y prueba de estructuras.
En mayo de 2003, la presidencia de la nación suscribió
un acuerdo para el seguimento de los Objetivos del Milenio
y el Plan de Implementación para el Desarrollo Sostenible
con el representante residente en la República Argentina
del PNUD, para instrumentar las acciones pertinentes en el
ámbito del Estado nacional.
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