La educación
en desastres es un tema que debe preocupar a todos, especialmente
cuando se vive en zonas expuestas a riesgos de todo tipo (terremotos,
huracanes, inundaciones, etc.). Y educar es prevenir. La educación
en desastres ha de comenzar en los primeros años de
vida porque los niños suelen ser los más vulnerables
a este tipo de situaciones (pero no debe detenerse a lo largo
de la evolución del individuo). Todos los avances e
investigaciones sobre el tema deberían comunicarse
a toda la población. Además, sería importante
que el Ministerio de Educación jugase un papel fundamental
en la inclusión de la temática sobe prevención
de desastres en la currícula escolar.
A través de la lectura pretendemos que no sólo
los docentes, sino la población en general, empiece
a concienciarse de la importancia que la educación
tiene en la prevención y mitigación de los desastres.
La lectura sirve de estímulo para el cambio.