Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
Las Américas  

Revista EIRD Informa - Las Américas
Número:14-2007-13 -2006 -12/2006 - 11-/2005 - 10/2005 - 9/2004 - 8/2003 - 7/2003 - 6/2002 - 5/2002 - 4/2001- 3/2001 - 2/2000 - 1/2000
 

 

Editorial

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Bioindicadores ancestrales en zonas altoandinas:
mecanismos de alerta y resiliencia ante desastres

Este artículo tiene un vínculo con la prioridad 3 del Marco de Acción de Hyogo, referida a “utilizar el conocimiento, la innovación y la educación para crear una cultura de seguridad y resiliencia a todo nivel”.

Las variaciones del clima en el último decenio han sido muy manifiestas a nivel mundial, ello no ha sido diferente para las comunidades andinas que han visto afectadas seriamente su producción agropecuaria por fenómenos como olas de frió intensas atípicas, nevadas, sequías, entre otros. Estos eventos recurrentes parecieran no ser “trascendentales” socioeconómicamente hablando si tomamos como referencia el Producto Bruto Interno (PIB) de un país, pero muchos hombres y mujeres en las alturas viven en condiciones de pobreza y su economía se basa en la comercialización de sus limitados medios de existencia de los cuales viven durante todo el año.

Nuestro trabajo de campo junto a comunidades andinas y socios en los programas de gestión de riesgos de desastres y ayuda humanitaria nos ha permitido identificar bioindicadores ancestrales (llamados también indicadores biológicos o climáticos), especialmente en zonas andinas. En el 2004 identificamos más de 60 bioindicadores, ahora en el 2007 se tiene un registro de más de 89, entre las altitudes de 3,800 a los 4,800 metros sobre el nivel del mar y que van desde la región de Arequipa en Perú hasta la provincia de Pakajes en Bolivia.

Las interacciones con los sabios y personas mayores de los pueblos indígenas nos ha permitido no solo entender sino ver el uso de los bioindicadores como mecanismos de alerta temprana

ante fenómenos hidrometeorológicos súbitos así como, con los de lenta aparición, que llegan a ser desastres en sus actuales condiciones de vulnerabilidad. Adicionalmente los mismos criterios de alerta han servido a las comunidades para reducir en varios casos el impacto sobre sus medios de vida y recuperarse de sus pérdidas cuando éstas no superan ciertos rangos de magnitud.

Recuperando el conocimiento
Hemos evidenciado que existen comunidades que han sido seriamente afectadas por las variaciones climáticas, pero al mismo tiempo existen otras que han manejado el conocimiento ancestral de ciertos signos en la naturaleza, el clima y los astros para emplearlos como bioindicadores llegando a darles la categoría de Predictores Climáticos.

Consideramos que por diferentes factores no todas las comunidades han perdido el conocimiento de la diversidad biológica y de sus rituales. En ese sentido todos los bioindicadores climáticos deben ser recopilados, sistematizados, validados, difundidos y puestos en práctica. El reto en los próximos años es recuperar el capital social comunal andino para ponerlo a disposición de las poblaciones quechuas y aymaras en el Tawantinsuyo, y a través de otros actores verificar si son válidos para otros territorios.

A la fecha, hay iniciativas que se han realizado y otras que se vienen ejecutando, con diferentes metodologías y fines; pero todos nuestros esfuerzos serán trascendentes en la medida en que los hombres y mujeres andinos empleen estos conocimientos en su vida cotidiana. Esperamos obtener al menos tres productos de este proceso de recuperación de los saberes locales: el primero ante fenómenos hidrometeorológicos súbitos así como, con los de lenta aparición que llegan a ser desastres en sus actuales condiciones de vulnerabilidad; adicionalmente los mismos criterios de alerta han servido a las comunidades para reducir en varios casos el impacto sobre sus medios de vida y recuperarse de sus pérdidas cuando éstas no superan ciertos rangos de magnitud.

Alerta temprana andina: tradicional o científica
Es probable que al leer este artículo se creen confusiones en los tomadores de decisión e incluso en personal responsable de los Sistemas de Alerta Temprana sobre el nivel de atino de los bioindicadores ancestrales. La realidad demuestra que éstos son complementarios a las predicciones climáticas de los servicios nacionales de meteorología pero que en la lógica de acción-reacción ante eventos súbitos a nivel local, logran tener un nivel de efectividad dada la deficiencia de la comunicación en tiempo real de las alertas meteorológicas.

Por otro lado, al evaluar la distribución de las estaciones meteorológicas se aprecia que la inversión para incrementar y fortalecer los sistemas nacionales de Alerta Temprana no siempre es una prioridad y el vínculo con los beneficiarios reales de las alertas requiere de un mayor esfuerzo aún. Entonces el conocimiento tradicional se convierte en este contexto en un mecanismo que permite a las poblaciones altoandinas disponer de avisos climáticos ante cualquier tipo de variación hidrometeorológica.

Las investigaciones realizadas en Bolivia y Perú, por la Universidad de Missouri, EE.UU, entre el 2001 y el 2003 demuestran que los indicadores climáticos que utilizaron los campesinos andinos tuvieron un grado de validez para predecir las características del clima en las campañas agrícolas.

A la luz de la realidad, podemos mencionar que a nivel andino ambos tipos de avisos climáticos son complementarios en un Sistema de Alerta Temprana, además los bioindicadores ancestrales varían de acuerdo a los pisos altitudinales por lo cual deben ser claramente validados.

Resiliencia
Podemos considerar a los bioindicadores como parte de las estrategias comunales de reducción de riesgos de desastres, basados en el conocimiento vaticinador.

En varios casos se evidencia que los hombres y mujeres del campo basan sus cultivos y otras decisiones de producción en los sistemas de conocimiento local, desarrollado durante años de observaciones y experiencias.

Por lo tanto, este capital cultural y social ancestral logra catalogarse como estrategias básicas que pueden fortalecer la capacidad de resiliencia y respuesta de los pueblos andinos frente a las amenazas hidrometeorológicas.

Los nuevos retos ante el cambio climático
La amenaza global que constituye el cambio climático, especialmente para los países andinos, puede ser un riesgo para la modificación o desaparición de los avisos climáticos con las consecuencias que eso significaría en la vida de las mujeres y hombres del ande. Es muy probable que la mayoría de éstos avisos desaparezcan dado que en menor o mayor grado existe un vínculo con el agua.

Pero mientras tanto la identificación de los bioindicadores seguirá siendo parte de los mecanismos de alerta temprana y resiliencia en las poblaciones andinas.

Finalmente, es necesario mencionar que no se puede dejar de lado el conocimiento tradicional y los mecanismos de sobrevivencia que han tenido los pueblos indígenas de los andes por cientos de años incorporando inclusive a partir de ellas obras de mitigación y prevención a desastres que deben ser revalorados y en muchos contextos ser empleados en el Siglo XXI como estrategias alternativas.

Para mayor información
Sergio Alvarez Gutierrez
Coordinador Regional
Programa de Gestión de Riesgos y Ayuda Humanitaria
Oficina para America del Sur – Oxfam America
salvarez@oxfamamerica.org
desastresperu@gmail.com


 


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