Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
América Latina y el Caribe  

Revista EIRD Informa - América Latina y el Caribe
Número:13 -2006 -12/2006 - 11-/2005 - 10/2005 - 9/2004 - 8/2003 - 7/2003 - 6/2002 - 5/2002 - 4/2001- 3/2001 - 2/2000 - 1/2000

 

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Revisión del impacto del proyecto Instrumentos de Evaluación y Diagnóstico de los Riesgos de Desastre Sísmico en las Zonas Urbanas (RADIUS)

Antecedentes

En 1996, la Secretaría del Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales (DIRDN) lanzó la iniciativa Instrumentos de Evaluación y Diagnóstico de los Riesgos de Desastre Sísmico en las Zonas Urbanas (RADIUS). La misión del programa de tres años era promover actividades a escala mundial para la reducción de la devastación provocada por los terremotos en las ciudades, sobre todo en los países en desarrollo. La meta central de RADIUS fue ayudar a la gente a comprender el riesgo sísmico que corren y crear conciencia en el ámbito urbano. Los objetivos directos fueron:

  • Elaborar escenarios de posibles terremotos y sus daños, así como planes de acción, en nueve ciudades seleccionadas(1) alrededor del mundo para servir como estudios de casos.
  • Realizar un estudio comparativo para comprender el riesgo sísmico en las zonas urbanas alrededor del mundo.
  • Promover el intercambio de información para mejorar la mitigación del riesgo sísmico en las ciudades.
  • Desarrollar instrumentos prácticos para la gestión del riesgo sísmico que pudieran aplicarse a cualquier ciudad del mundo propensa a los terremotos.

Los instrumentos debían resultar útiles a los encargados de la toma de decisiones y a los funcionarios gubernamentales responsables de la prevención de los desastres, así como a las organizaciones no gubernamentales, las comunidades y la ciudadanía. El proyecto involucró tres tipos de centros urbanos:

1. las ciudades designadas para estudios de casos,
2. las ciudades miembros (2), y
3. las ciudades asociadas (3). Los estudios de casos correspondieron a Addis Abeba (Etiopía), Antofagasta (Chile), Bandung (Indonesia), Guayaquil (Ecuador), Izmir (Turquía), Skopje (Ex república yugoslava de Macedonia), Tashkent (Uzbekistán), Tijuana (México) y Zigong (China).

La iniciativa RADIUS se completó en 1999. La Secretaría de la Estrategia Internacional para la Reducción de los Desastres (EIRD), el organismo sucesor de la Secretaría del DIRDN, publicó el informe sumario y produjo un CD-ROM que incluyó todos los informes finales y los instrumentos desarrollados por la iniciativa.(4) Con el fin de evaluar el impacto de RADIUS, se pasó revista a los nueve estudios de casos principales un año después de completado el proyecto. La evaluación incluyó que RADIUS había sido una contribución importante a las iniciativas de reducción del riesgo en esas ciudades.(5)

La segunda valoración del impacto

Dos años después de terminado el proyecto, se realizó otra valoración de impacto en febrero del 2002, esta vez entre todas las ciudades participantes (estudios de casos, miembros, asociadas), así como entre los individuos e instituciones que participaron en el proyecto o recibieron el CD-ROM, y los miembros del equipo de expertos de RADIUS.

Los objetivos centrales de este repaso fueron:

  • Calcular el impacto efectivo del proyecto.
  • Reactivar la red mundial de representantes de ciudades que se estableció durante la implementación de RADIUS.
  • Identificar necesidades y recopilar ideas, opciones y el potencial apoyo oficial para la continuación de actividades relacionadas con RADIUS.

La evaluación se concentro en tres áreas específicas:

  • Los avances en gestión de riesgo en las ciudades participantes.
  • La utilización y utilidad de los instrumentos prácticos desarrollados por el proyecto.
  • Iniciativas futuras para fomentar la gestión de riesgo.

Los avances en gestión de riesgo

La revisión de los avances en gestión de riesgo en las ciudades participantes examinó las actividades generadas por RADIUS y los principales obstáculos.

El uso de los escenarios de terremotos y planes de acción fue lo que generó el mayor interés y resultó en el mayor número de acciones concretas en las ciudades que participaron en los estudios de casos. En las ciudades miembros se dio un número limitado de actividades, mientras que ninguna en las ciudades asociadas. Por ejemplo, en la ciudad de Tijuana se estableció un programa permanente para implementar el plan de acción, también llamado RADIUS. Antofagasta adoptó un nuevo plan regulador y revisó el plan de emergencias urbanas con base en las enseñanzas de RADIUS. Esto sugiere que una presencia comparativamente prolongada e interactiva por parte de expertos internacionales tiene la ventaja de generar el impulso necesario para que iniciativas de este tipo sigan en marcha.

Otras iniciativas nuevas reportadas por las ciudades incluyeron programas y planes reguladores implementados por autoridades locales, la creación o el fortalecimiento de instituciones locales, y la aplicación de la metodología RADIUS en ciudades vecinas. Antofagasta, por ejemplo, apoyó la creación de una ONG para coordinar iniciativas de gestión de riesgo en otras zonas urbanas del país. Una vez más, las nueve ciudades que recibieron la mayor atención (las “ciudades RADIUS”) fueron mucho más activas que las demás.

Las restricciones principales para las actividades de gestión de riesgo fueron la escasez de recursos financieros y la falta de conciencia y compromiso por parte de las autoridades locales. Puesto que la mayor parte de los recursos financieros en proyectos como estos tiene que provenir de la comunidad, la pobre concienciación constituyó un problema serio.

La utilización y utilidad de los instrumentos

Esta parte de la evaluación examinó la difusión de los instrumentos RADIUS, la aplicación y utilidad de ellos, y las modificaciones deseables.

La difusión internacional de las herramientas fue relativamente efectiva, no tanto así la difusión en el ámbito local. Las ciudades RADIUS utilizaron los instrumentos en forma limitada y para fines diferentes de los contemplados por el proyecto. Por ejemplo, solo el 6% de las ciudades usaron los instrumentos para elevar la conciencia del público. La mayoría de los participantes consideraron los instrumentos fáciles de usar, pero el 30% indicó que alguna guía adicional habría resultado muy útil.

Las sugerencias sobre modificaciones incluyeron una mayor flexibilidad de los instrumentos, para ajustarse mejor a las condiciones locales. Varios especialistas en terremotos, por ejemplo, señalaron que las herramientas eran demasiado generales y simplistas. No obstante, debe tomarse en cuenta que RADIUS se diseñó para producir previsiones rápidas y aproximadas sobre el daño que podría provocar un sismo, con el fin de crear conciencia, sin pretender remplazar otros estudios de vulnerabilidad más precisos.

Iniciativas futuras para fomentar la gestión de riesgo

La evaluación pidió la opinión de los participantes sobre tres posibles iniciativas futuras. Estas fueron:

  • Una comparación de los riesgos relativos en diferentes ciudades.
  • Una base de datos mundial sobre riesgo sísmico urbano.
  • Una red RADIUS de ciudades.

La mayoría de los participantes (70%) consideraron una comparación útil pero no creyeron que motivaría a la acción. El restante 30% señaló que la ciudadanía no aprendería nada de tal comparación y que los principales beneficiarios serían los organismos internacionales, no las ciudades.

La idea de una base de datos mundial ganó el apoyo del 89% de los participantes, quienes la consideraron atractiva y potencialmente útil.

En cambio, la idea de la red RADIUS de ciudades obtuvo apoyo unánime y entusiasta.

Además, los participantes contribuyeron con muchas otras sugerencias, que caben dentro de las categorías siguientes:

  • Crear mayor conciencia sobre el riesgo existente y las soluciones disponibles.
  • Aplicar la experiencia de RADIUS a otras ciudades, adaptando la metodología.
  • Brindar apoyo a iniciativas locales y las personas que las impulsan.
  • Promover la implementación de actividades específicas de gestión de riesgo en ciudades alrededor del mundo.

Recomendaciones surgidas de la evaluación

Las siguientes recomendaciones surgieron de la segunda evaluación del proyecto:

  • La participación de expertos internacionales durante un tiempo relativamente prolongado es útil para generar impulso y continuidad.
  • Solo el financiamiento local puede producir soluciones sostenibles, ya que la asistencia internacional es demasiado insegura y poco estructurada.
  • Deben establecerse mecanismos para garantizar que los usuarios de RADIUS comprenden claramente las características, el ámbito y el fin de los instrumentos, incluyendo a la comunidad técnica.
  • Debe fortalecerse la red RADIUS de ciudades alrededor del mundo, porque podría crear un movimiento lo suficientemente fuerte para capturar la atención de líderes locales, nacionales e internacionales e impulsar el temario de la gestión de riesgo en todos esos niveles.
  • Mantener el nombre RADIUS para iniciativas conexas futuras, puesto que ha adquirido su propia identidad y prestigio.
  • Asegurarse de que cualquier nueva iniciativa tome en cuenta los planes y programas existentes de las autoridades locales y coordine con éstos, así como otras iniciativas internacionales.

Pese a los problemas enfrentados durante el proyecto, se ha dado una mejora sustancial en la gestión de riesgo sísmico en las ciudades RADIUS. Éstas consideran que el proyecto contribuyó sustancialmente al progreso en ese campo en cada ciudad.

“RADIUS”, dice la Sra. C. Rojas, de Antofagasta, “nos enseñó a todos la importancia de la colaboración entre todas las personas e instituciones involucradas.”

Para mayor información sobre el proyecto RADIUS, visite www.eird.org, o contacte isdr@un.org


  1. Se escogieron nueve ciudades para llevar a cabo un estudio de caso de 18 meses, proporcionándoseles asistencia financiera y técnica.
  2. Para comprender mejor el riesgo sísmico alrededor del mundo, 74 ciudades “miembros” participaron en un estudio comparativo.
  3. Treinta y cinco ciudades que habían llevado a cabo una evaluación de riesgo sísmico o se encontraban en medio de hacerla contribuyeron al proyecto por medio del intercambio de información.
  4. Secretaría de la EIRD (2000), RADIUS, Instrumentos de Evaluación y Diagnóstico de los Riesgos de Desastre Sísmico en las Zonas Urbanas, Ginebra.
  5. Secretaría de la EIRD (2001), Year-Later Evaluation of the RADIUS Case-study Cities, Ginebra.

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