Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
Las Américas   

Revista EIRD Informa - América Latina y el Caribe
Número:13 -2006 -12/2006 - 11-/2005 - 10/2005 - 9/2004 - 8/2003 - 7/2003 - 6/2002 - 5/2002 - 4/2001- 3/2001 - 2/2000 - 1/2000

 

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Sistemas Comunitarios de Alerta Temprana, una Estrategia para la transición institucional hacia la Gestión Local para la Reducción del Riesgo en América Central
Juan Carlos Villagrán De León, Ph.D., Director, Departamento de Física Aplicada FISICC, Universidad Francisco Marroquín Asesor Científico, Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, CONRED, Guatemala

Un voluntario observa la lluvia
acumulada en el pluviómetro.

En años recientes las instituciones estatales de América Central encargadas de la protección o defensa civil han iniciado una transición peracional desde el marco operativo vinculado exclusivamente a la respuesta a los desastres hacia un marco operativo que incluye la gestión para la reducción del riesgo.

Esta transición se inicia mediante la creación de leyes que permiten a estas instituciones transformarse de comités o comisiones nacionales de emergencia a instituciones para la reducción de desastres. Sin embargo, su consolidación está abarcando discusiones conceptuales sobre estrategias o vías de acción, marcos institucionales de coordinación, participación y modelos conceptuales sobre la gestión para la reducción del riesgo.

Una estrategia que ha sido aceptada y adoptada por varios países de América Central, para consolidar esta transición es la implementación de Sistemas de Alerta Temprana (SAT). Los SAT’s tienen como objetivo alertar a la población en caso de un fenómeno natural de proporciones tales que pueda causar daños a la población. Dichos sistemas se incorporan en el marco conceptual de la gestión para la reducción del riesgo dentro de las actividades relacionadas con la Preparación.

Cualquier sistema de este tipo debe satisfacer el criterio operativo de brindar una alerta con suficiente anticipación para que la población pueda tomar las precauciones mínimas necesarias en relación con el fenómeno que se aproxima.

Estos sistemas se integran con base en tres componentes: monitoreo de condiciones naturales vinculadas a la amenaza; pronóstico de eventos y alerta. figura # 1.

El monitoreo de condiciones se lleva a cabo de dos formas. En la forma sofisticada se utiliza equipo de medición automático, conectado a un sistema de radiocomunicación telemétrico. Las condiciones locales son medidas en tiempo real y son transmitidas automáticamente a un observatorio nacional, con el propósito de ser analizadas en cualquier momento. Esta forma es comúnmente utilizada en América Central por los institutos nacionales de sismología y vulcanología. Sin embargo, el uso de equipo sofisticado requiere de personal altamente calificado, así como de costos mucho mayores para la adquisición y operación de dichos sistemas.

En contraste a esta forma sofisticada de monitoreo telemétrico se ha diseñado una forma sencilla, donde los miembros de las comunidades participan directamente en las actividades de monitoreo usando equipo muy simple. En este caso los operadores de las estaciones reportan vía radio la información a un centro local de pronóstico, donde se analizan los datos usando rutinas simples.

Figura #1: Esquema operativo de un sistema
de alerta temprana para inundaciones.

La experiencia centroamericana en relación con sistemas comunitarios de alerta temprana se ha enfocado hacia las inundaciones inicialmente. En 1997, el autor diseñó y apoyó la implementación de un sistema para pronóstico de inundaciones en la cuenca del río Coyolate en Guatemala, en un proyecto financiado por la agencia sueca de cooperación, ASDI.

En Honduras se instalaron sistemas similares en La Masica y Arizona con financiamiento de La Unión Europea y bajo coordinación de la OEA y COPECO.

En 1999, mediante el proyecto RELSAT, financiado por la Comunidad Europea y coordinado por el programa regional FEMID, se establecieron sistemas en todos los países de América Central siguiendo el diseño del sistema implementado en el Río Coyolate. En la actualidad la demanda por implementar sistemas comunitarios de alerta temprana está creciendo debido a la necesidad de pronosticar inundaciones localmente para múltiples sitios. CONRED en Guatemala está implementando este tipo de sistemas en cuatro cuencas adicionales y la Comisión de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias en Costa Rica está gestionando un proyecto nacional de alerta temprana para enfocar distintos tipos de amenazas. En el ámbito regional, el éxito de estos sistemas ha motivado al CEPREDENAC a incorporar esta temática como uno de los ejes del Marco Estratégico para la Reducción de la Vulnerabilidad y los Desastres en Centroamérica.

Entre las mayores ventajas aportadas por los sistemas comunitarios de alerta temprana se mencionan las siguientes:

  • ayudan a las entidades nacionales de protección civil a concientizar a las poblaciones rurales sobre las necesidades de iniciar actividades en el tema de la gestión local para la reducción del riesgo.
  • incorporan una red de comunicaciones vía radio que permite a los miembros de las comunidades intercambiar información de carácter social o legal, además de la información relacionada con la amenaza natural.
  • tienen un costo de operación muy reducido, ya que el equipo utilizado para el monitoreo es muy simple y el sistema es operado por un conjunto de voluntarios en forma permanente. Es importante mencionar que en las recientes emergencias causadas por huracanes como Mitch se ha demostrado que el voluntariado es capaz de aceptar el reto de operar dichos sistemas en forma continua durante períodos críticos prácticamente a toda hora.
Un miembro del comité local de emergencia dirige actividades durante un simulacro en Guatemala.

Los sistemas de alerta temprana de tipo comunitario se deben diseñar tomando en cuenta las condiciones típicas en las cuales se hará la implementación. Entre los factores a considerar para la implementación de este tipo de sistemas en las comunidades rurales se mencionan:

  • capacidad de la población para operar y darle mantenimiento a la instrumentación a ser implementada,
  • capacidad económica de la comunidad para poder adquirir instrumentación de repuesto para mantener en funcionamiento el sistema y,
  • voluntad de la población para operar el sistema.

En este sentido, la instrumentación que se implementa com parte del sistema puede ser aceptada o rechazada con base en la complejidad que representa para la población su operación. Tomando estos requisitos en cuenta se ha diseñado una infraestructura básica para los sistemas comunitarios de alerta temprana para inundaciones. El diseño contempla los siguientes requisitos:

  • Bajo costo y disponibilidad local o regional de instrumentación.
  • Uso simple y práctico.
  • Integración modular para fácil mantenimiento.

El costo y la disponibilidad son un requisito para que el sistema pueda ser mantenido económicamente por las comunidades que participan en el sistema con apoyo de una entidad de carácter nacional que brinde asesoría técnica. La simpleza es un requisito que garantiza la operación del equipo por cualquier miembro de la comunidad, en especial en casos de emergencia y la integración modular facilita el mantenimiento y reparación del equipo.

Sede de Pronóstico en Zacatecoluca, El Salvador creada por las comunidades para su sistema en el proyecto RELSAT con la Red Comunitaria de América Central para la Gestión del Riesgo. Se observa la estación meteorológica a la derecha en la pared.

Para el pronóstico de inundaciones se lleva a cabo un análisis hidrológico de la cuenca, así como un estudio de los datos históricos relacionados con las condiciones meteorológicas. Este permite definir los meses más propensos para inundaciones, un número promedio de inundaciones esperadas por año y el efecto de fenómenos no cíclicos como los huracanes en zonas costeras.

El análisis hidrológico de la cuenca facilita la selección de sitios para la instalación de los sensores de nivel del río, sobretodo en aspectos de su posicionamiento vertical que sirven para indicar niveles críticos sobre los cuales es certera una inundación río abajo. Finalmente, la integración de datos hidrometeorológicos y la experiencia local sirven para determinar la forma en la cual se puede crear un esquema de pronóstico que pueda ser operado por los miembros de la comunidad.

El esquema típico de pronóstico se inicia utilizando la información que brinda una estación meteorológica electrónica simple. Dada la capacidad de la estación de pronosticar lluvias y tomando en cuenta datos como el descenso en la presión atmosférica, temperatura y vientos, se indica a los observadores en la zona alta de la cuenca que deben medir la lluvia y reportarla en forma regular al centro de pronóstico. Una vez que se detecta una taza de lluvia que excede un valor crítico en el intervalo de una, dos o tres horas, se monitorean los niveles del río y sus afluentes. Dado que la lluvia se mide en forma puntual, una subida en el nivel del río sirve como confirmación de la extensión geográfica y la magnitud de la precipitación. Cuando el río sobrepasa los niveles críticos de inundación, el centro de pronóstico informa al comité local de emergencia, quien emite la alerta pública e inicia actividades de preparación.

Para el caso de inundaciones en zonas costeras donde las mareas son un factor determinante, los pronósticos se basan en la combinación de mareas altas que coincidan con fuertes lluvias. Las mareas, como fenómenos gravitacionales debidos al movimiento lunar con respecto a la Tierra, pueden ser pronosticados usando tablas de mareas. INETER en Nicaragua y otros centros oceanográficos publican estas tablas para los trimestres o para todo el año. En el caso de puertos el análisis hidrológico se reduce al análisis del alcantarillado y su capacidad para evacuar agua de lluvia tanto en marea baja como en marea alta.

El Comité Local de Emergencia

Instrumentación diseñada por el autor para el medidor de nivel de río. Se muestran el sensor con sus electrodos (tubo largo), el cable de interconexión y el medidor electrónico. El sensor, colocado en una orilla del río, envía información a la vivienda del operador a través del cable. De esta forma, el operador puede medir e informar sobre el nivel del río a cualquier hora del día y bajo cualquier tipo de condiciones climáticas sin salir de su casa.

Como parte del sistema de alerta temprana se establecen uno o varios comités locales o comunales de emergencia, encargados de llevar a cabo las diversas actividades que se contemplan en los planes de emergencia locales. Entre estas actividades se mencionan:

  • divulgación de alertas,
  • operaciones de búsqueda y rescate,
  • primeros auxilios,
  • habilitación de albergues,
  • manejo de albergues,
  • actividades de coordinación interinstitucional.

Por lo general las instituciones de protección civil establecen dichos comités y los capacitan en las actividades que tienen que llevar a cabo en sus comunidades. Entre las actividades que lleva a cabo el comité normalmente se pueden mencionar:

  • divulgación de la temática de desastres naturales a la comunidad,
  • elaboración de mapas de riesgo,
  • elaboración de planes de emergencia,
  • definición y señalización de rutas de evacuación,
  • simulacros y simulaciones.

Conclusiones:

Los sistemas comunitarios de alerta temprana son estructuras operativas que permiten a la población tomar medidas para minimizar los impactos debido a desastres naturales. En Centroamérica estos sistemas están ayudando a las instituciones de protección civil a llevar a cabo una transición en sus actividades hacia la gestión local para la reducción del riesgo. La implementación de sistemas comunitarios de alerta temprana ofrece a los países y a las zonas de alto riesgo una alternativa a los sistemas telemétricos centralizados, sobre todo cuando dichos sistemas ayudan a las comunidades a involucrarse en medidas para la reducción de desastres.


Para mayor información, contactar a:
Dr. Juan Carlos Villagrán De León
7ª Avenida Final Zona 10, Guatemala, Guatemala, C. P. 01010
Tel (502) 331-4948, Fax (502) 331-1645
jcvilla @ fisicc-ufm.edu


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