Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
Las Américas   

Revista EIRD Informa - América Latina y el Caribe
Número:13 -2006 -12/2006 - 11-/2005 - 10/2005 - 9/2004 - 8/2003 - 7/2003 - 6/2002 - 5/2002 - 4/2001- 3/2001 - 2/2000 - 1/2000

Desastres en la Región

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El fenómeno de El Niño y el sector agropecuario Centroamericano

La fase cálida de El Niño Oscilación del Sur (ENOS) conocida como el fenómeno de El Niño se presenta de manera recurrente con una periodicidad variable, que oscila entre 2 y 7 años, su permanencia promedio se estima entre 12 y 18 meses, con intensidades y ubicación temporal que difieren entre eventos.

Desde mediados del presente año cambios en el océano y la atmósfera han evolucionado hacia el desarrollo de un nuevo episodio de El Niño. La Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) lo dio por establecido en setiembre, luego de que se registraran anomalías positivas en la temperatura superficial del mar superiores 0.5°C por tres meses consecutivos.
Por su parte, el Foro del Clima de América Central (FCCA), que da seguimiento a las condiciones oceánico-atmosféricas globales, emitió un Informe especial sobre Perspectivas de un evento El Niño 2004-2005 y sus posibles impactos en América Central fechado 4 de octubre. En dicho informe advirtió que otros centros internacionales que producen pronósticos globales aun no identifican el calentamiento como un evento Niño; tal es el caso del Servicio Meteorológico de Australia (BoM), que utilizan anomalías de temperatura mayores a 0.8°C para definir el calentamiento como un evento Niño. No obstante, el FCCA reconoció que la evolución de las tempera-turas del mar indican que se está en la fase de desarrollo del evento, aun cuando otros indicadores no estén totalmente acoplados.

En tanto la Secretaría del Consejo Agropecuario Centroamericano (SCAC) a través de su Proyecto VULSAC financiado por la República de China, emitió un preaviso en un primer comunicado dirigido a los ministros de Agricultura de los países centroamericanos a finales de agosto. En este comunicado se informaba que la nueva presencia de El Niño era sólo una expectativa, y que el anuncio de la NOAA daba margen a los países de la región, para repasar lo mejor de la actuación pasada y contar con una preparación mejor que las anteriores. Con esta comunicación se hizo el ofrecimiento de colaboración a los Ministerios de Agricultura para iniciar los procesos de sensibilización y elaboración o revisión de los planes de contingencia del sector agropecuario.

La emisión de estos avisos tempranos en tono preventivo es importante para tomar medidas que tienen que ser planificadas y tenerse listas en plazos relativamente cortos. Esperar la confirmación o un estado de desarrollo más avanzado conlleva el riesgo de que se actúe cuando es demasiado tarde. En ese momento se sabía que una eventual incidencia de El Niño en la temporada seca - haciéndola más prolongada o intensa- podría provocar problemas para la ganadería (abastecimiento de agua y alimentos) y para el sector forestal (mayor propensión a incendios) y para la acuacultura y pesca continental (elevación en la temperatura del aire y reducción de caudales). Asimismo se tuvo en consideración que la elevación en la temperatura del mar afecta de manera inmediata las condiciones para la pesca marítima.

Asimismo, y en un ámbito temporal mayor, habría que tener presente y prepararse para eventuales alteraciones en la primera fase de la estación lluviosa del 2005. Esto podría significar entre otras cosas, una especial atención a las decisiones de siembra de productos susceptibles a condiciones climáticas adversas, en especial los granos básicos.

A la fecha se ha emitido otros dos comunicados: Uno en el cual se confirma la presencia del fenómeno de El Niño emitido en setiembre, y el otro con un recuento de los efectos esperados de la evolución prevista del fenómeno de El Niño para la región centroamericana remitido en octubre (véase recuadro).

La alerta temprana asociada con el fenómeno de El Niño, es particularmente útil para el sector agropecuario, y los esfuerzos para perfeccionarla se han visto estimulados por aspectos tales como: 1) El conocimiento científico alcanzado en torno a la detección, seguimiento y pronóstico de un evento El Niño en evolución, 2) El tiempo de reacción o lapso que media entre la notificación del riesgo y la manifestación de los peligros (las inundaciones, las sequías y los incendios forestales asociados al fenómeno pueden ser anticipados con un tiempo razonable), 3) La recurrencia de las amenazas o alteraciones climáticas que provoca, y 4) la posibilidad de evitar o reducir pérdidas e inclusive aprovechar oportunidades de mercado asociadas a la presencia de El Niño.

Resumen sobre el escenario climático previsto para Centroamérica en presencia de El Niño 2004-2005 -según el informe emitido por el FCCA-

• La evolución de las temperaturas del mar indica que se está en la fase de desarrollo del evento de El Niño.
• El evento alcanzará su fase madura entre noviembre 2004 y enero 2005.
• Será un evento de intensidad débil a moderada y de corta duración, con retorno a temperaturas cercanas a lo normal en el trimestre mayo-julio 2005.
• Se espera la salida anticipada de las lluvias en algunas partes de la Región; lo cual puede resultar significativo, particularmente en aquellas zonas de la vertiente del Pacífico que experimentan déficit de
lluvia acumulada en la presente estación.
• Mayor incidencia de los empujes fríos durante los meses de diciembre, enero y febrero, con efectos en temperaturas mínimas, particularmente al norte de la región, episodios de lluvias persistentes en las áreas de las cuencas del Caribe y/o vientos fuertes.
• La prolongación de la fase madura podría retardar ligeramente el inicio de la estación lluviosa del 2005.

Fuente: Elaborado a partir del Informe Especial del Foro del Clima de América Central, bajo la coordinación del CRRH, emitido con fecha 4 de octubre del 2004

Consideraciones especiales

En las comunicaciones la SCAC ha informado que se pronostica que este episodio de El Niño será de baja intensidad. Pero se advierte, que esta característica que debe ser valorada cuidadosamente. El seguimiento de eventos anteriores ha dejado como lección que la percepción de intensidad puede variar conforme el evento se desarrolla. Asimismo, los efectos sobre el sector agropecuario y el medio rural dependen de otros factores, entre los cuales destacan: i) el antecedente climático (algunas zonas de los países centroamericanos han experimentado déficit de precipitación e infiltración disminuida que puede incidir negativamente en los caudales de algunos ríos), ii) la ubicación en el calendario agropecuario de las distintas fases del fenómeno (este es un Niño que inicia tarde, por lo que se prioriza la atención en el calentamiento del océano, en la próxima temporada seca del litoral Pacífico y en la posibilidad de lluvias superiores a la media en esa misma época en el litoral Caribe), y iii) desde luego de la preparación con que se enfrente.

La respuesta

La alerta se completa con un paquete de acciones, entre las cuales se incluyen: organización (comités y plan de preparación), seguimiento del comportamiento y pronóstico del clima y de las amenazas, recomendaciones específicas por actividad productiva (para cultivos, ganadería, pesca, etc.) y por área (manejo de información y comunicación, inteligencia de mercados, financiamiento, seguros, etc.). Como parte de la respuesta, se considera la documentación de los eventos y valoración de lo actuado para retroalimentar la prevención y mitigación de cara a futuros eventos.

Las recomendaciones por actividad productiva incluyen acciones de corto plazo y de largo plazo. Algunos ejemplos de estas recomendaciones son: los ajustes en el calendario agrícola, suspensión de siembras en zonas que se anticipan condiciones muy críticas, sustitución de cultivos afectados en las fases tempranas de su desarrollo por otros más resistentes a condiciones adversas, limpieza y mantenimiento de drenajes en zonas afectadas por exceso de precipitación, vigilancia de plagas y enfermedades, reserva de insumos para alimentación suplementaria para el ganado, traslado temporal de animales a zonas de menor riesgo, seguimiento de los balances de abastecimiento y utilización de productos básicos,fortalecimiento de las brigadas para el combate del fuego. En un mayor plazo, se reconoce el papel fundamental de la tecnología para la identificación y adaptación de experiencias exitosas así como el desarrollo de técnicas productiva amigables con el ambiente con reducida fragilidad a condiciones climáticas adversas, así como la incorporación de la gestión de reducción del riesgo en la planificación agrícola. Asimismo, se considera fundamental promover una cultura de prevención y mitigación, que evite la reconstrucción del riesgo cada vez que se manifiesta una amenaza.

Acciones recientes

La SCAC ha iniciado el proceso de apoyo a los Ministerios de Agricultura. El Proyecto VULSAC ha estado representado en acividades de sensibilización y ha apoyado con material técnico al Ministerio de Agricultura de Costa Rica. En conjunto con el Ministerio de Agricultura y Ganadería y con OSPESCA se han llevado a cabo nueve seminarios en El Salvador, en los cuales participaron –entre otros- autoridades gubernamentales, representantes de organismos internacionales ligados al sector agropecuario, técnicos, agricultores, ganaderos, pescadores, estudiantes y académicos. En las actividades llevadas a cabo en El Salvador se contó con el concurso de Luis García Director de Meteorología de El Salvador y del oceanógrafo físico Carlos Brenes del Servicio Regional de Información Oceanográfica, así como de especialistas del sector agropecuario y pesquero. Se programaron actividades que se realizaron entre noviembre y diciembre del 2004 en Honduras, Panamá y Costa Rica.

La Secretaría del CAC participó en la reunión de la Instancia Técnica Conjunta Regional para la promoción de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en Centroamérica (ITCR) de la cual forman parte organismos del Sistema de la Integración Centroamericana, celebrada 27 de setiembre. En dicha actividades, se presentó la perspectiva sectorial agropecuaria sobre el fenómeno de El Niño en desarrollo.

Por otra parte, en la Reunión Extraordinaria de Ministros del Consejo Agropecuario Centroamericano-CAC realizada en Miami, Florida, el 14 de octubre del 2004, se acordó solicitar a la Secretaría del CORECA-CAC dar seguimiento e informar a los Ministerios de Agricultura sobre la situación de abastecimiento de granos básicos en Centroamérica durante los próximos meses y presentar en la próxima reunión del CAC un informe sobre la evolución del fenómeno de El Niño y recomendaciones sobre la forma de enfrentar sus efectos en el sector agropecuario.

Asimismo, en el sitio web de Secretaría del CORECA-CAC se cuenta con una sección dedicada al fenómeno de El Niño (http://www.coreca.org/vulsac/) en la cual se cuenta con documentos, pronósticos, vínculos a los servicios de meteorología y otros sitios relevantes, entre otras cosas.


Para mayor información contactar a:
Manuel Jiménez
manuel.jimenez@iica.int
IICA/CORECA


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