Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
América Latina y el Caribe  

Objetivos de Desarrollo del Milenio
PNUD: Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)
http://www.undp.org/spanish/mdgsp/
CEPAL: Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)
http://www.eclac.cl/mdg/default.asp
Los ODM en la Región de América Latina y elCaribe
http://www.eclac.cl/mdg/ro_es.asp
Voluntarios de las Naciones Unidas (UNV) y ODM:
http://www.unv.org/publications
/about/facts/index_mdg_sp.htm
Documento: UNV y ODM
http://www.unv.org/infobase/
facts/MDG_Brochure_span.pdf

Sitio Oficial de las NU sobre los ODM
http://www.un.org/spanish/millenniumgoals

 


La relación entre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)
y la reducción del riesgo de desastres


En setiembre del 2002 se celebró la Cumbre del Milenio de la ONU. Un total de 189 líderes se reunieron en esa ocasión y adoptaron la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas (A/RES/55/2). Bajo la sección “Protección de nuestro entorno común”, la Declaración adoptó "una nueva ética de conservación y resguardo en todas nuestras actividades relacionadas con el medio ambiente y, como primer paso en ese sentido, convenimos... Intensificar la cooperación con miras a reducir la cantidad y los efectos de los desastres de origen natural y de los provocados por el hombre" [párrafo 23].


Las estrategias que guardan relación con la EIRD-ONU para avanzar en la consecución de este objetivo se trazaron en la Guía General para la Aplicación de la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas (Informe del Secretario General para la AG A/56/326), las cuales incluyen las siguientes:

  • Desarrollar sistemas de alerta temprana, mapas de vulnerabilidad, transferencia tecnológica y programas de capacitación.
  • Apoyar la creación de asociaciones interdisciplinarias e intersectoriales, mejorar la investigación científica en torno a las causas de los desastres de origen natural, e incrementar la cooperación internacional para reducir el impacto de las variaciones climáticas, tales como los fenómenos de El Niño y La Niña.
  • Exhortar a los gobiernos a abordar los problemas creados por las megaciudades, el establecimiento de asentamientos en zonas de alto riesgo y otros determinantes antropogénicos de los desastres.
  • Inducir a los gobiernos a incorporar la reducción del riesgo de desastres en los procesos de planificación, incluyendo los códigos de construcción.


También se establecieron ocho objetivos dentro de esta Guía General, que se conocen como los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y que sirven de guía para la consecución del desarrollo por parte de la comunidad internacional, los gobiernos nacionales y, en particular, las Naciones Unidas.


Todos estos objetivos abarcan áreas vinculadas directamente con los amenazas naturales, tales como la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, el logro de la educación primaria universal, la promoción de la igualdad de género, y el fomento de la estabilidad ambiental y de las asociaciones para el desarrollo. Por ejemplo, el objetivo para el año 2020 de mejorar las condiciones de vida de miles de personas que habitan barriadas ubicadas en zonas de alto riesgo en todo el mundo, está relacionado con la erradicación de la pobreza, la planificación del uso de la tierra y un mejor entendimiento de la vulnerabilidad frente a los desastres en zonas densamente pobladas.

El Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas -órgano asesor independiente del Secretario General de la ONU, Kofi Annan-, dirigido por Jeffrey Sachs, presentó en el 2005 su informe titulado Invirtiendo en el Desarrollo: Un Plan Práctico para Conseguir los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Éste refleja la situación, los logros (o carencia de éstos), los desafíos y las opciones para reforzar los procesos a nivel de cada país con el fin de lograr los objetivos trazados. El capítulo 11, "Prioridades de Inversión para lograr los Objetivos de Desarrollo en otras Regiones", contiene una sección titulada Países vulnerables a los riesgos naturales.  

El informe del Secretario General de las Naciones Unidas titulado "Un Concepto más Amplio de Libertad: Hacia el Desarrollo, Seguridad y Derechos Humanos para Todos" (A/59/2005), del 21 de marzo del 2005, incluye en su capítulo 2 una sección sobre otras actividades prioritarias a nivel mundial, dentro de la cual se identifica a los desastres de origen natural como un obstáculo para lograr los Objetivos de Desarrollo.

Desastres de Origen Natural

65. Los devastadores efectos del tsunami del océano Índico nos ha recordado a todos cuán vulnerable es la vida humana a las catástrofes de origen natural y también las consecuencias tan desproporcionadas que éstas tienen para las poblaciones pobres. Si no se toman medidas más enérgicas para hacerle frente a la pérdida de vidas humanas, medios de subsistencia e infraestructuras, los desastres de origen natural serán un obstáculo cada vez más grave para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En la Conferencia Mundial para la Reducción de Desastres, celebrada a principios del 2005, se aprobó el Marco de Acción de Hyogo para el 2005-2015, en el que se indican diversos objetivos estratégicos y prioridades para reducir el riesgo de los desastres de origen natural durante los diez próximos años. Ahora deberemos proceder a implementarlo.

66. Los países de la región del océano Índico, con la ayuda de las Naciones Unidas y otras entidades, están adoptando medidas para establecer un sistema regional de alerta en caso de tsunamis. No olvidemos, sin embargo, los otros peligros a los que están expuestas las poblaciones de todas las regiones del mundo: tormentas, inundaciones, sequías, desprendimientos de tierras, olas de calor y erupciones volcánicas. Para complementar las iniciativas generales de preparación en caso de desastre y mitigación de sus efectos, recomiendo el establecimiento de un sistema mundial de alerta para las catástrofes de toda índole, basado en las capacidades nacionales y regionales existentes. Para contribuir a esta tarea, le solicitaré a la secretaría de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD-ONU) que coordine un estudio de las capacidades y deficiencias existentes, en cooperación con todas las entidades del sistema de las Naciones Unidas que estén interesadas, y espero con mucho interés sus conclusiones y recomendaciones. Cuando se produzca un desastre necesitaremos también contar con mejores sistemas para dar una respuesta rápida y proporcionar ayuda humanitaria de forma inmediata, lo cual se analiza en la sección V (...).

Tal como se demuestra en los siguientes gráficos, el fracaso en la incorporación de las medidas para la reducción del riesgo en las estrategias para lograr los ODM conducirá a la inestabilidad:



 
  © ONU/EIRD