Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
América Latina y el Caribe  
Campaña Mundial para la Reducción de Desastres
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Kit de información
2005, Invertir para prevenir el desastre

Las microfinanzas son una herramienta que ha sido exitosamente utilizada para mejorar las condiciones de vida y reducir la pobreza. Sin embargo, pocas veces han sido manejadas como herramienta para reducir el riesgo de vulnerabilidad ante las amenazas de origen natural. Con motivo de la celebración del Día
Internacional para la Reducción de Desastres (12 de octubre del 2005), la secretaría de la EIRD promoverá el diálogo con la comunidad microfinanciera, cuyo propósito será estudiar la posibilidad de emplear esta herramienta en la reducción del riesgo de desastres y así incrementar la resiliencia comunitaria ante ellos.

Se ha reconocido ampliamente que el microcrédito es una herramienta útil para contribuir a la reducción de la pobreza. Sin embargo, todavía no se han explorado plenamente los posibles beneficios de las microfinanzas para disminuir el impacto de los desastres de origen natural. El nuevo y prometedor concepto de las microfinanzas para la reducción de desastres merece una mayor atención. Debido a que la aplicabilidad del microcrédito todavía es, hasta cierto punto, experimental, ésta requiere de mayor investigación.

A pesar de la falta de resultados concluyentes, la comunidad financiera cuenta con ejemplos concretos que demuestran que las microfinanzas pueden ser una herramienta efectiva para reducir el impacto de los desastres en ciertas poblaciones. En Bangladesh, por ejemplo, aquellos que ya se estaban beneficiando de las microfinanzas mostraron una mayor capacidad de recuperación frente a las inundaciones de 1998. Las microfinanzas contribuyeron a desarrollar una mayor capacidad para enfrentarlas y redujeron la vulnerabilidad comunitaria en general. Además, a través de los préstamos posteriores a un desastre, las microfinanzas pueden contribuir a que las familias pobres se recuperen con mayor rapidez.

A la fecha, las instituciones microfinancieras han participado principalmente en la recuperación posterior a un desastre. Por lo tanto, existe la necesidad de percibir las microfinanzas como una posible herramienta para preparar mejor a las comunidades antes de presentarse una amenaza natural. Algunos proyectos microfinancieros anteriores a un desastre ya se están implementando y están funcionando muy bien. Les solicitamos a los expertos de diferentes campos, incluyendo las instituciones microcrediticias, las organizaciones de la ONU, bancos comerciales y de desarrollo, compañías reaseguradoras, ONG, instituciones académicas y las que laboran en el área del riesgo de desastres, que compartan sus puntos de vista sobre este tema.

El potencial de las microfinanzas para la gestión del riesgo de desastres es enorme. El Grupo Consultivo de Ayuda a la Población más Pobre (CGAP, por sus siglas en inglés) considera que las instituciones microfinancieras han alcanzado un total de 80 millones de clientes. Durante la Cumbre del Microcrédito, se calculó que el mercado potencial para las microfinanzas es de aproximadamente tres mil millones de personas.

A pesar de que las microfinanzas pueden ayudar a proteger a las comunidades de los desastres, todavía existen muchos retos, que se relacionan con los mandatos tradicionales y las estructuras organizativas de las iniciativas microfinancieras. Con frecuencia, estas iniciativas se encuentran en riesgo y no son lo suficientemente sólidas en lo financiero para sobrevivir ante los grandes desastres de origen natural. Cuando se produce un desastre, dichas iniciativas podrían no tener la capacidad para responder adecuadamente ante la gran cantidad de reclamos y podrían no tener suficiente liquidez. La utilización del microcrédito para la inversión en la gestión del riesgo de desastres también requiere que la comunidad tenga conciencia sobre los impactos positivos de las medidas preventivas y de un nivel de confianza en las instituciones financieras y aseguradoras. Ambos elementos todavía hacen falta.

En resumen, las microfinanzas poseen un gran potencial para reducir el impacto de los desastres, pero deberán desarrollarse aun más con miras a este propósito. El microcrédito puede complementar otros mecanismos de recuperación frente a los desastres para reconstruir las vidas de las personas que resultan afectadas por las catástrofes, al igual que para ayudar a las comunidades a ser menos vulnerables frente a los desastres. El actual proceso de recuperación después del tsunami del océano Índico nos brinda una oportunidad para verificar que las microfinanzas son una sólida herramienta para ayudar a aliviar el sufrimiento de los pobres.

Sálvano Briceño,
Secretaría Interagencial de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
EIRD/ONU


Sálvano Briceño, director
de la secretaría de la
EIRD/ONU

" La inversión en la reducción del riesgo de desastres disminuye la vulnerabilidad de la gente frente a las amenazas y contribuye a romper el círculo vicioso de la pobreza. Necesitamos lograr que la comunidad de las microfinanzas participe en un diálogo sobre la forma de reducir el impacto de las amenazas naturales en las poblaciones y sus fuentes de sustento."

"Las microfinanzas representan una exitosa herramienta para facultar a las mujeres a ayudar a reducir su pobreza y, por lo tanto, su   vulnerabilidad frente a los desastres."ss

 
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