Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres
América Latina y el Caribe  

Campaña Mundial para la Reducción de Desastres
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2003
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SECRETARIO GENERAL
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MENSAJE CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL
PARA LA REDUCCIÓN DE DESASTRES
8 de octubre del 2003


El tema del Día Internacional para la Reducción de Desastres de este año es “Vivir con el Riesgo: Reorientando la corriente de los desastres hacia el desarrollo sostenible”.

Este tema nos permite recordar que, durante el Año Internacional del Agua Dulce, la tarea no era solamente preservar los recursos hídricos que sustentan nuestra existencia, sino también reducir la capacidad que posee el agua de quitarnos la vida. Actualmente, más de 90% de todos los desastres que ocurren en el mundo se relacionan con el agua –ya sea muy poca, como en el caso de las sequías, o demasiada, como sucede con las inundaciones, los deslizamientos, los ciclones, los huracanes y los tifones. Año tras año, muchas comunidades sufren al producirse estos desastres de forma reiterada.

Los peligros naturales son parte de la vida. Sin embargo, éstos se convierten en desastres solamente cuando atentan contra la vida de las personas y arrasan con sus fuentes de sustento. La vulnerabilidad de las comunidades está en aumento debido al incremento de la pobreza, de la densidad urbana, a la degradación ambiental y al cambio climático.

Está dentro de nuestras capacidades poder hacer algo al respecto. Podemos tomar decisiones más acertadas, mejorar la planificación, ser innovadores en materia de desarrollo y llevar a cabo actividades dirigidas a la protección ambiental y a reducir la vulnerabilidad de las comunidades. Con este propósito, tanto el manejo de los riesgos como la reducción de los desastres deben constituirse en partes integrales de los proyectos y políticas del desarrollo sostenible.

En el Día Internacional para la Reducción de Desastres, permitámonos recordar que podemos y debemos reducir la cantidad y el impacto de los desastres mediante el establecimiento de comunidades sostenibles que posean una capacidad, a largo plazo, de convivir con el riesgo.

  © ONU/EIRD